AGRICULTURA Y LEY DE OFERTADEMANDA

“Hablamos mucho de soberanía alimentaria para los países; es hora de hablar de soberanía económica para el agro.”

Pedro Pablo Jijón Ochoa*

Cierto es que la crisis pandémica actual ha desnudado verdades que hemos venido sosteniendo desde siempre, expresando con valor en todo foro y dejando escrito para que las mismas palabras sean nuestro duro testigo de lo dicho. Ha quedado demostrado que la ruralidad es el sector base de la economía mundial, no entenderlo es no tener raciocinio.

Hay que analizar las falencias graves del sector agropecuario, por citar tres: el débil liderazgo, que no levanta la voz, por miedo o desconocimiento, en defensa honesta de su gremio, o deja comprar su voz por baratas prebendas. Otra falencia es la falta de adecuado sistema de comercialización que, siempre genuflexo a falacias como Ley de Oferta y Demanda, irrespeta el sacrificado trabajo del agro; el organismo rector sometido a intereses comerciales de grupos de poder, en tres años de actual gobierno, tres ministros de Agricultura (en promedio un ministro por año) lo demuestran.

En el Ecuador la agricultura familiar es de vital importancia para la economía del país, tomando en cuenta que existen 842.900 UPA (Unidad Productiva Agropecuaria) que ocupan el 32 % de la mano de obra rural, provee con el 60 % de alimentos, aporta con el 4 % del PIB (cacao, café, maderas). A pesar de su importancia es uno de los sectores más golpeados por las malas prácticas comerciales de la intermediación y ciertos industriales, que basándose en la falacia de ley de oferta y demanda pagan precios irrisorios a los productores.

A mi criterio, la actividad agropecuaria no debe depender de la ley de oferta y demanda. Se debe fijar el precio mínimo de sustentación de manera técnica para todos los productos, aplicar el artículo #301 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) que sanciona el agiotaje, apoyar proyectos de agregación de valor, abrir mercados interesantes en diferentes zonas del país.

Hablamos mucho de soberanía alimentaria para los países; es hora de hablar de soberanía económica para el agro. Tenemos desafíos por cumplir para volver a la actividad agropecuaria el primer renglón de la economía nacional.

* Pedro Pablo Jijón Ochoa es ingeniero comercial y director ejecutivo de ASESORAP (Asesoría a Organizaciones Agrícolas Productivas): asesorapecuador@gmail.com Guayaquil, Ecuador.