Las personas jubiladas y su rol en la sociedad ecuatoriana

De una reunión de maestros jubilados. / FOTO: ecuadorenvivo.com (Tomada de Google)

El día 18 de julio de cada año se conmemora el Día del Jubilado Ecuatoriano, acontecimiento que es exaltado hoy por quien representa a los asegurados en el Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).

Las personas jubiladas tienen el mérito de haber dedicado el tiempo más vital de su existencia a contribuir con sus capacidades en el sostenimiento y desarrollo de sus respectivas familias; y, por ende, a la prosperidad económica y al desarrollo social de su país.

Su aseguramiento para poder vivir con decencia y dignidad en el último tramo de su existencia, es un derecho consagrado en el ordenamiento jurídico del Ecuador. Más allá de eso, es un reconocimiento a la valía personal de quienes dedicaron los mejores años de su vida a trabajar con dedicación y esmero en la actividad que escogieron como sustento y medio para lograr que la sociedad les considere y acepte en calidad de miembros de hecho y de derecho.

De ahí que su representante legal en el seno del Consejo Directivo del IESS, Luis Clavijo, reconozca que “Es nuestro deber garantizar las prestaciones tuteladas en la Constitución de la República del Ecuador, a efecto de coadyuvar en el bienestar del jubilado/a y su familia, haciendo realidad la alegría y paz que debe garantizar una seguridad social; por tanto, es un compromiso ineludible de la Vocalía continuar trabajando en esta noble institución, ponderando y honrando el legado que con vuestro esfuerzo y trabajo definieron los principios de dignidad, progreso y bienestar. Al celebrarse el Día del Jubilado reitero mi pleitesía por su esfuerzo y dedicación.”

Estas palabras de Clavijo fueron tomadas de su comunicado “Saludo a los Jubilados”, distribuido por correo electrónico a todos los afiliados al IESS que ya están jubilados.

En el mismo comunicado, Clavijo manifiesta “que la Vocalía de los Asegurados del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social está vigilante al cumplimiento de la Ley en relación a los principios de solidaridad, obligatoriedad, universalidad, equidad, eficiencia, subsidiariedad y suficiencia.”

Las personas jubiladas, y amparadas por la seguridad social, gozan de este derecho porque se esforzaron en su momento para obtenerlo. No es una concesión gratuita, ni del IESS ni del Estado; ni siquiera de los ex empleadores. Así que merecen servicios de alta calidad, con la calidez pregonada en el slogan oficial.

Hay que tener presente, además, que las personas jubiladas -salvo las de muy avanzada edad o impedidas por razones de salud- continúan sirviendo a sus familias y al país mediante diversas actividades productivas o de servicios; y, en general, devolviendo al mercado, cada vez que compran productos y servicios, las pensiones que reciben regularmente a través del IESS.