Los repartidores a domicilio y su protagonismo en la reactivación económica del Ecuador

Recogiendo un pedido para llevarlo a la persona peticionaria. / FOTO: Rappi / Atrevia

La emergencia sanitaria mundial, por causa de la COVID-19, impactó directamente en el desempeño económico de los países de la región y el mundo, afectando el normal funcionamiento de establecimientos productivos y comerciales.

En cuanto a la variable empleo, se estima que se perdieron en Ecuador 532.359 empleos (marzo-diciembre 2020). Por actividad económica, los negocios más afectados, son: alojamiento y servicios de comida, comercio, construcción, transporte y almacenamiento; y agricultura, ganadería, caza y silvicultura.

Según los datos del Banco Central de Ecuador (BCE), el país sufrió una caída de -7,8 % del PIB, la peor en la historia económica del país.

Frente a esta crisis, los ecuatorianos -gente trabajadora, creativa y honesta- buscaron la manera de salir adelante con dinámicas sociales y laborales distintas, inclusive aventurándose en el emprendimiento. En estos nuevos horizontes de oportunidades para sostenerse y, eventualmente, desarrollarse, muchos vieron en el delivery (servicio de entrega en domicilio) una forma de mantener ingresos económicos y sustentar sus hogares.

Conectándose a la app que lo guía. / Rappi / Atrevia

Los repartidores a domicilio son personas que prestan un servicio no atado a las reglas rígidas de un contrato de trabajo, ni a la disciplina interna de una empresa o negocio, pero sí necesitan conectarse a una app (aplicación informática colgada en Internet y administrada por una corporación privada) que les señala en dónde tomar un pedido, a dónde llevarlo, cuánto y quién pagará. Esto les permite organizar su trabajo en función del tiempo de que disponen para cumplir los requerimientos de quienes hacen los pedidos.

En este sentido, las plataformas de apps son una alternativa concreta y efectiva para generar oportunidades de ingreso extra a quienes trabajan ocasionalmente, a medio tiempo o que simplemente están desempleados, de tal modo que puedan acomodarse a sus preferencias laborales para satisfacer sus propias necesidades e intereses.

A 2021 la proyección de crecimiento económico del país, según el BCE, es del 3 %, y en esta tarea los repartidores y las apps son un eje importante de la reactivación, impulsando los negocios que cifran una buena parte de sus ventas en el servicio de entrega a domicilio.

Es de anotar, sin embargo, que ya se han levantado voces cuestionando esta modalidad de trabajo, por considerar que quienes lo realizan carecen de las seguridades y beneficios sociales que manda el Código del Trabajo ecuatoriano.

FUENTE: Con extractos de un comunicado para medios, más foto, con firma de la empresa latinoamericana que maneja la app Rappi en Ecuador. REVISTA DE MANABÍ recibió ese material por intermedio de la Agencia de Comunicaciones Atrevia.