Joselías Sánchez Ramos

Por Joselías SÁNCHEZ RAMOS / sjoselias@gmail.com / 2021-11-26

Distinguidos amigos.

Despedimos la vida de un mantense ilustre, de un  ciudadano orgulloso de su estirpe, de un santanense digno, de un manabita honesto y de un ecuatoriano altivo. Le decimos adiós a la vida del  señor Clímaco Gilberto Briones de León, fallecido en la madrugada del miércoles 24 de noviembre del 2021.

Su vida de 85 años es un canto al trabajo, un himno a la honestidad, un testimonio del emprendimiento, un paradigma del servicio a los demás, una prueba de vigor familiar y una referencia de generosidad sin esperar recompensa. Su vida enorgullece la memoria histórica de esta ciudad.

Como un gran número de mantenses, nace en Santa Ana, en Chamucame, el 19 de octubre de 1936. De sus 85 años, 62 vive en Manta.

Hombre satisfecho

Peluquero y boticario; dirigente gremial, deportivo, educativo y líder popular, Clímaco Gilberto Briones de León es un hombre realizado. Siempre se mostró satisfecho de su vida, feliz con su familia, orgulloso de sus hijos y de sus nietos.

Casado con la Sra. Semira Aurora Cuenca Loor, ha procreado 5 hijos: Edison, Yesther, Dennis, Yirma y Heliodoro. Ellos ya tomaron la posta del legado.

“Me siento satisfecho, don Joselías. He trabajado honradamente. Junto a mi esposa hemos creado una familia de buenas costumbres, honesta y trabajadora. Los dos estamos jubilados. Hemos pagado nuestros propios aportes al IESS. Mis hijos entendieron bien la lección: son honrados, trabajadores; se han educado y tienen profesiones académicas. Confiamos en nuestros nietos”, me conversaba con la humildad y el orgullo de un hombre satisfecho.

El silencio de la grandeza

La noticia de su muerte llenó todos los espacios de las redes sociales. Expresiones de reconocimiento y gratitud se entrelazaban con los sentimientos de pesar a su familia.

Me siento honrado de escribir estas palabras para recoger el pálpito de un pueblo que convivió con él y aprendió a respetarlo porque demostró ser uno de los muchos mantenses quienes, desde el silencio de su trabajo, nos han enorgullecido con su ejemplo construyendo familias vigorosas que mantienen la heredad manteña y manabita.

Clímaco Briones de León es un héroe ciudadano que ha cultivado la amistad, que ha tomado de la mano a sus amigos y compañeros para construir y para impulsar el desarrollo personal, institucional y de la colectividad mantense.

Ciudad linda

Cuando vino por primera vez, era un muchacho que llegó prendido del tren. “Me quedé ilusionado toda mi vida de esta linda ciudad; la contemplé hermosa y acogedora mientras caminaba emocionado por la playa que llegaba hasta cerca de la tienda de don Guiseppi Fioravanti.” (Av. 107 y Calle 103)

Después de su conscripción, en Guayaquil, viene a Manta a cumplir su ilusión. Tiene 23 años y muchos sueños. Aquí vive su hermano. Su primera actividad fue la peluquería, montando su taller en la Avda. 105 y Calle 111. Allí fue conociendo a la gente y los mantenses lo fueron reconociendo.

“Considero a Manta como mi ciudad y le he entregado todo mi emprendimiento y dedicación para sentirme orgulloso de ella”, conversaba con entereza.

Líder comunitario

Con don Clímaco, una amistad de respeto y consideración. Lo conocí a través de mi padre, don Víctor. Juntos emprendimos algunos sueños locos de juventud.

Junto a otros ciudadanos funda la Cooperativa de Ahorro y Crédito San José, Ltda. Conocedores de su honradez, lo designan miembro del Comité de Vigilancia. La Cooperativa San José generó la cultura del ahorro e impulsó a los primeros empresarios y comerciantes de Tarqui.

Desde el principio desarrolla su liderazgo de servicio. Nos reunimos con Segundo Asanza y formamos la Cooperativa de Ahorro y Crédito San José, Ltda., que generó la cultura del ahorro e impulsó a los primeros empresarios y comerciantes de Tarqui. Conocedores de su honestidad, los socios lo reeligen durante muchos períodos como miembro del Comité de Vigilancia.

Como líder cooperativista participa en múltiples actividades de la Federación Nacional de Cooperativas y del Banco de Cooperativas del Ecuador. “Ser honrado es para mí lo más importante”, repetía con satisfacción.

Luego emprendimos la formación de una cooperativa pesquera junto a don Marcos Macías. Vino después una cooperativa de vivienda, que se transformó en el Barrio San José con los terrenos adquiridos al señor César Ochoa y cuyos lotes se entregaron a los socios.

Los tanques de Taqui, depósitos de combustible desde 1940, de la Anglo, Cepe y Petroecuador, que se incendiaban a cada rato y se habían convertido en una bomba de tiempo, fueron siempre nuestra preocupación. Con Dn. Clímaco, Sofonías Rezabala y otros altivos mantenses, formamos el Comité Pro-Defensa de la Vida Humana, confrontamos a las autoridades y nos tomamos las calles de Tarqui. “Logramos nuestro propósito, don Joselías; desalojamos esos depósitos de combustibles”, me conversaba con la satisfacción del deber cumplido. Declarados por el alcalde Jhonny Loor como zona de reserva cultural y turística, hoy se levanta allí la Plaza del Mar.

Se sentía orgulloso de su ciudad: “Llevo muchos años en Manta, ciudad a la que considero mía y le he entregado todo mi emprendimiento y dedicación para sentirme orgulloso de ella”.

Dirigente deportivo

Es joven y deportista. Organiza el Club Huracán en el Colegio San José y junto a Jorge Gorozabel organiza torneos de futbol en Tarqui y Los Esteros. Esas canchas populares detrás de la casa de don Pablo Coello y en el Barrio Buenos Aires, hoy ya no existen.

Al Huracán lo transforma en el Club Juventus, nombre que es un homenaje a don Luiggi Benincaza, presidente del “Juventud Italiana” quien es un gran mecenas  de su Club.

Dirigente gremial

Como “Maestro en Peluquería”,  título que alcanza en 1969, organiza a sus colegas y junto a don Néstor Mero, en 1972, funda el Gremio Artesanal de Peluqueros y Peinadores de Tarqui y Manta. Clímaco es tenaz e incansable. Logra la vida jurídica, la capacitación y calificación de muchos peluqueros y la construcción de la sede social, un edificio de tres pisos completamente financiado.

Su destaque es reconocido por la Junta de Defensa del Artesano de Manta, que lo nombra su tesorero y el Municipio le otorga la condecoración “Al Mérito Artesanal”.

“Me gusta servir y buscar el desarrollo personal de mis compañeros. Es lo que he hecho en todas las instituciones donde he estado”, enfatiza.

Dirigente educativo

La educación también ha sido su preocupación y durante 12 años los padres de familia de la Escuela Santa Esperanza, año tras año, lo reeligen presidente. Confían en él, lo quieren, lo admiran.

Supo equilibrar necesidades y aspiraciones para mantener la armonía educativa en esta escuela de las Madres Oblatas, hoy transformada en Colegio Leonie Aviat. Allí se educaron sus dos hijas.

Dirigente institucional

Pero donde más destaca es en la Asociación de Farmacias de Manta. Miembro fundador y presidente en varias ocasiones. En estas funciones despliega una intensa actividad participando en congresos nacionales, organizando eventos locales, trabajando por la unidad de sus miembros y gestionando dos terrenos para la sede de la institución; uno de 950 m2 en la Avda. Cuatro de Noviembre y otros de 7.050 m2 en la vía de circunvalación. Es un capital de 300 mil dólares, dice don Luis Zambrano Robles, otro dirigente de esta Asociación.

Su liderazgo es reconocido por los manabitas en Bahía de Caráquez, en Santa Ana y en Portoviejo donde lo designan vicepresidente de la Federación Provincial de Farmacias. A nivel nacional es vocal de la Federación, reconocido por el Ministerio de Salud,  por laboratorios farmacéuticos y por sus colegas en la provincia del Azuay.

La Cámara de Comercio de Manta lo premia en varias ocasiones otorgándole sendos pergaminos, medallas de oro por los 15 y 25 años de afiliación. A los 50 años le entrega la Presea al Mérito Comercial.

“Me gusta servir y a donde he actuado me encanta contribuir al desarrollo personal, institucional y de la comunidad”, dice satisfecho.

Don Clímaco es un libro abierto de la historia de nuestro pueblo y un adalid de su progreso, ejerciendo en silencio la bondad humana que muchos tarquenses le reconocen.

Es un hombre ilustre que, en 1984, con motivo del centenario de cantonización de Santa Ana, organiza la Asociación de santanenses residentes en Manta; va con ellos hasta su tierra santa y allí, en la vuelta larga de su niñez, rinden homenaje con varios aportes culturales y pequeñas obras.

Gratitud

Dos personas me ayudaron a cumplir mis sueños, comentaba con serenidad y muestra su gratitud para los señores Aníbal Macías y Enrique Saltos a quienes consideró siempre sus mentores porque impulsaron sus emprendimientos y superación. “Lo que ellos hicieron conmigo lo he hecho con muchas otras personas”, reconoce.

Corolario

La vida de don Clímaco es un libro abierto de la historia de nuestro pueblo. Fue un adalid de su progreso y ejerció en silencio la bondad humana que muchos mantenses le reconocen.

Gracias por su amistad, don Clímaco. Lo despido con gratitud. El abrazo del terremoto sigue latente en nuestros cuerpos: “Y ahora, don Joselías, qué hacemos con nuestros años viejos”.

Los cinco años del post terremoto siguen lacerantes para las familias de Tarqui que perdimos todo, todo lo que habíamos construido con nuestra vida de trabajo, con el ahorro de nuestras familias y con los sueños de nuestra vejez. El Gobierno sigue indolente con los verdaderos damnificados. (Joselías, 2021-11-26)