Las personas que se creen más “sabidas” o listas abusando de su poder, suelen castigarse a sí mismo tratando de perjudicar a los demás, porque como acierta la sabiduría popular: “al que mal hace, mal le va”. Y esto es lo que está sucediendo en estos momentos con quienes hurtan agua potable de los acueductos de la Empresa Pública Aguas de Manta (EPAM), que amparada en la ley está sancionándoles con multas y prisión.

La reciente advertencia del jefe técnico de la EPAM, César Delgado, es lapidaria: Esta empresa municipal “(…) intensificará operativos para combatir con fuerza y rigor el hurto de agua que se está produciendo en el acueducto que conduce el líquido vital desde Caza Lagarto hasta la planta Colorado, que ocasiona importantes pérdidas a la entidad”.

El funcionario hizo notar que esta acción se enmarca en lo que tipifica el artículo 188 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), sobre el aprovechamiento ilícito de servicios públicos (entre ellos el agua), con penas privativas de libertad (cárcel), de 6 meses a 3 años a las personas que incurran en este delito.

Funcionarios de EPAM, Fiscalía y Policía Nacional, durante el descubrimiento de una toma clandestina de agua potable en un acueducto de Manta. Manabí, Ecuador.
Desenterrando las tomas clandestinas de agua potable a partir de un acueducto principal.

Para el efecto, directivos de la EPAM permanecen en estrecho contacto y colaboración con la Fiscalía y la Policía Nacional, estamentos ejecutores de estas acciones anti-hurto, que buscan ser erradicadas por el perjuicio no solo económico que afecta a la institución, sino a la población, pues la merma del agua incide en un adecuado y continuo abastecimiento.

Como antecedente, la EPAM recuerda que en anteriores operativos se detuvo a varios ciudadanos que cometieron igual delito, y fueron castigados con privación de su libertad, más el pago de las multas que establece la ley.

Un técnico de la EPAM inhabilita una toma clandestina de agua potable. Manabí, Ecuador.
Inhabilitando una toma clandestina de agua potable.

El robo en acueductos se da generalmente en zonas despobladas o con habitantes dispersos, donde el malhechor perfora el tubo y conecta un derivador hacia su propiedad, tomando diariamente el agua sin pagar un solo centavo. También hay muchas tomas clandestinas dentro del perímetro de la ciudad.

La empresa pide a las personas conocedoras de que alguien hurta el agua, que denuncie con confianza en las oficinas de la entidad o llamando por teléfono al número 099 999 991. La EPAM garantiza que se guardará absoluta reserva.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social de la EPAM, mediante boletín informativo y fotos con firma de su director, periodista Pedro Clotario Cedeño.- MANTA, 25 de marzo de 2017.