Las consideraciones analíticas que siguen tras este párrafo, desvelan la difícil situación de quienes producen arroz en Ecuador, pues a los productores no se les paga el precio fijado por el Gobierno nacional para cada quintal de la gramínea.

Por Gledin Dumes Rivera*

La falta de cumplimiento del precio oficial mínimo de sustentación del arroz, establecido por el Estado, representa una de las principales amenazas para los productores arroceros.

Este incumplimiento, perpetrado por algunos actores de la cadena de comercialización, como intermediarios e industrias arroceras, resulta en la venta del producto a precios inferiores a los establecidos.

Y ese desacato afecta directamente los ingresos de los agricultores, desalentando la inversión en el cultivo de arroz y dejando a los productores en una posición vulnerable y sin garantías para recibir un ingreso justo por su trabajo.

Incremento en los costos de producción

Los productores arroceros enfrentan un constante aumento en los costos de insumos esenciales, como fertilizantes, semillas certificadas, pesticidas y tecnología agrícola, cuyo encarecimiento, impulsado por factores como la inflación global, la fluctuación de los precios internacionales de materias primas y los costos asociados al transporte, ha elevado considerablemente los gastos operativos de los agricultores.

Consecuentemente, la rentabilidad de las actividades agrícolas se ha visto drásticamente reducida, poniendo en riesgo la sostenibilidad económica de las familias campesinas y limitando su capacidad para reinvertir en mejoras productivas.

Lo que se pide al Gobierno nacional

A fin de hallar una solución a la grave problemática que afronta el sector arrocero ecuatoriano, hemos propuesto al gobierno del presidente Daniel Noboa y a su ministro de Agricultura, en concreto, lo siguiente:

  • La intervención inmediata en las industrias arroceras, para garantizar el pago del precio oficial mínimo de sustentación del arroz establecido por el Estado, para lo cual se dispondrá que el ente rector en la materia adopte las medidas legales pertinentes a fin de que dicho objetivo se cumpla de modo efectivo y urgente.
  • La búsqueda de acuerdos y negociación con nuevos proveedores de insumos y fertilizantes de alta calidad y a costos accesibles.
  • La implementación de mecanismos de financiamiento preferenciales para pequeños y medianos productores, facilitando la adquisición de insumos y tecnología agrícola moderna.
  • Reformas de políticas fiscales, tributarias y arancelarias, para fortalecer el sector agroalimentario y reducir la dependencia de importaciones.
  • Instar a la Fiscalía General del Estado la apertura de investigaciones previas por el incumplimiento del pago del precio oficial mínimo de sustentación, al existir fundadas presunciones de la comisión del tipo penal reprimido y sancionado según el artículo 308 del COIP (Código Orgánico Integral Penal).

Nuestras propuestas nunca fueron tomadas en cuenta

El presidente Daniel Noboa y su ministro de Agricultura, han demostrado que no tienen la capacidad de gestión y mucho menos la voluntad política ni la empatía para sacar adelante al sector agropecuario arrocero, permitiendo que los industriales, comerciantes e intermediarios obtengan excedentes significativos, mientras que los pequeños y medianos agricultores arroceros, quienes labran la tierra, producen y se sacrifican para obtener una rentabilidad que les permita alimentar a sus familias campesinas, no reciben un precio justo y digno como lo establece el precio mínimo de sustentación.

Como resultado, hoy se encuentran en una situación de absoluta indefensión y totalmente quebrados económicamente.

* Gledin Gledito Dumes Rivera, técnico industrial y abogado. Especialista en políticas públicas agropecuarias y crediticias. Nacido en Daule (provincia del Guayas), Capital Arrocera del Ecuador, es coordinador general de la Cooperativa de Producción Arrocera «LUZ PARA LA UNIÓN».