Les contamos una experiencia ecuatoriana sustentada en innovación, eficiencia y colaboración entre partes a fin de preservar este recurso natural sometido a un uso desmesurado y degradante.
En un escenario donde el agua se vuelve cada vez más escasa, la industria ecuatoriana explora nuevas formas de usarla mejor y desperdiciarla menos, contribuyendo así a preservar este líquido indispensable para la vida general en el planeta Tierra.
A propósito de la conmemoración alusiva
En el marco del Día Mundial del Agua (22 de marzo), revelamos de qué manera un grupo de industrias ecuatorianas optimiza el uso cotidiano del agua, con la mira puesta en contribuir a conservar ese recurso terrenal de uso indispensable para todos los seres vivientes y las respectivas actividades en que se ocupan.
La iniciativa surgió de Holcim Ecuador, cuya labor diaria requiere de grandes cantidades de agua de vertientes, recurso natural limitado pero cada vez más utilizado en tareas degradantes que imposibilitan reutilizarlo sin tratamiento previo.
Así que tomó la decisión de hallar una manera de reducir el consumo y a la vez una fórmula potable para la reutilización. Y lo ha logrado mediante la innovación y la colaboración entre varias empresas que, juntas, están transformando la gestión del agua en sus operaciones, con un enfoque cada vez más orientado a la eficiencia y la sostenibilidad.
Uso de nuevas tecnologías
El objetivo es claro: reducir el consumo de agua fresca y mantener este recurso dentro de un ciclo más eficiente.
En la producción de cemento y concreto, donde el agua es un insumo clave, nuevas tecnologías están permitiendo que deje de ser un recurso de un solo uso y se incorpore en dinámicas más circulares o de reciclaje.
Resultados concretos
Durante 2025, estos esfuerzos se reflejaron en resultados concretos. Más de 71.000 m³ de agua lluvia fueron aprovechados en la producción de cemento, reduciendo en 17 % la huella hídrica. En concreto, se reutilizaron 42.784 m³ de agua, logrando hasta 21 % de reducción en el consumo de agua fresca.
A esto se suma la reutilización de 4.926 m³ de agua residual tratada, gracias a alianzas con otras industrias. Esta práctica evidencia el potencial de la economía circular para enfrentar los desafíos hídricos y demuestra cómo la colaboración puede generar soluciones concretas.
Lagunas y reservorios
Parte de esta transformación se apoya en infraestructura como lagunas y reservorios en la Planta de Cemento Guayaquil, con capacidad de hasta 496.000 m³. Estos sistemas permiten almacenar agua lluvia, asegurar su disponibilidad durante todo el año y contribuir a prevenir inundaciones en zonas cercanas.
Este enfoque se complementa con soluciones dentro de la propia operación. Sistemas de reciclaje, sedimentación y captación, permiten recuperar el agua utilizada y reincorporarla de forma eficiente, reduciendo la dependencia de fuentes externas.
Residuos de una empresa, insumo para otra
Uno de los avances más relevantes es la simbiosis industrial, un modelo en el que el agua residual tratada de una empresa se convierte en insumo para otra. En Ecuador, alianzas con compañías como Oletnat, Tesalia cbc y Cervecería Nacional, permiten reincorporar este recurso en la producción de concreto.
Beneficios directos para comunidades
La gestión del agua también se extiende a las comunidades cercanas. A través de proyectos de acceso, filtrado y educación ambiental, estas iniciativas benefician a más de 2.400 familias en distintas zonas del país, fortaleciendo el uso responsable del recurso.
A esto se suman soluciones basadas en la naturaleza, como el vivero comunitario de manglar en Puerto Hondo, enfocado en la restauración de ecosistemas y la generación de oportunidades locales.
Estos ecosistemas pueden almacenar hasta 446 toneladas de CO₂ (dióxido de carbono) por hectárea, convirtiéndose en aliados frente al cambio climático.
Reutilizar, proteger y mantener
“El agua es un recurso esencial para la industria y para la vida. Por eso impulsamos soluciones que permiten reutilizarla, protegerla y mantenerla dentro de un ciclo productivo responsable”, señaló Elvira Tovar, gerente de Sostenibilidad en Holcim.
Debido a la experiencia reseñada, es claro percatarse de que, cuando cada gota cuenta, la sostenibilidad de la industria se construye recurriendo a la innovación, la eficiencia y la colaboración.
FUENTE: Holcim Ecuador (Guayaquil), mediante boletín firmado por María Verónica Maldonado, más la foto adjunta; material periodístico cursado a REVISTA DE MANABÍ a través de Mariuxi Rivas, de la agencia Maruri.
