El articulista hace notar la privilegiada formación académica y las altas relaciones políticas y sociales que caracterizan a esa dama, resaltando que posee gran experiencia en la diplomática tarea de representar seguidamente a los cuatro últimos gobiernos del Ecuador como su embajadora en los Estados Unidos de Norteamérica.

Víctor Arias Aroca*
El desarrollo de las relaciones internacionales vive un momento clave en el continente. Los puntos de inflexión están marcados por el reciente cónclave de Miami convocado por el presidente Donald Trump, el 6 de marzo de 2026, y la situación en Oriente Medio.
Sin embargo, el desafío mayor de los institutos internacionales es el de luchar por la paz, a pesar de que todos los esfuerzos no han logrado desactivar la guerra de Ucrania que va por el año cuarto y el desafío de Irán, con el cual se pretende neutralizar al terrorismo.
En este escenario, surge la poderosa imagen de una diplomática ecuatoriana con una carrera impresionante, que podría optar por el cargo de Secretaria General de la Organización de las Naciones Unidas.
Se trata de Ivonne Baki, quien representó a cuatro gobiernos ejerciendo la alta función de embajadora del Ecuador en los Estados Unidos, desde los tiempos del presidente Rafael Correa (2006-2016), luego con Lenin Moreno (2017-2021), después con Guillermo Lasso (2021-2023), y finalmente con Daniel Noboa (2023 hasta la actualidad), quien la derivó luego como embajadora del Ecuador en Francia.
Solo este señalamiento es ya un éxito formidable. Todos estos años frente a la Embajada ecuatoriana en una nación que representa el alfa y omega del poder mundial. Y eso no es todo. Sostenerse por tanto tiempo en un cargo de amplia exposición, es un reto.
La señora Ivonne Baki es, además, una personalidad muy apreciada en círculos sociales y políticos a nivel mundial, y es reconocida su amistad y cercanía con Donald y Melania Trump.

Pocas funcionarias de estado pueden lucir la experiencia de Ivonne Baki en funciones de alto nivel diplomático, gestión desplegada en beneficio del libre comercio del Ecuador con USA y otras naciones, de la implementación de acercamientos en el ámbito educativo y cultural y apertura con gobiernos europeos, dibujando una imagen muy prolija del Ecuador frente al mundo.
¿Qué podría ocurrir frente a la ONU? Veamos el entorno. Frente a la ola de violencia que ha invadido a los países de Sudamérica, el presidente Donald Trump ha iniciado la cruzada denominada Escudo de las Américas, que ha generado ya un primer encuentro en la Florida, destacando en el cónclave la presencia del presidente del Ecuador, Daniel Noboa; y destacando entre mandatarios de alta imagen internacional, como Xavier Milei y Nayib Bukele.
Esta declaración es una propuesta novísima para imponer en el hemisferio la idea de la recuperación de la paz y la lucha contra la violencia; y ha potenciado la figura del presidente Trump en toda América.
Al mismo tiempo, los organismos de integración, o instituciones intergubernamentales, exigen una adaptación a los tiempos modernos y recuperación de gestiones, reactivación de sistemas de integración y rediseño de las políticas públicas internacionales de respeto a los derechos humanos y potenciar las capacidades de la CIDH, la CEPAL, la UNICEF, la UNESCO; y, en fin, será oportuno rediseñar el modelo de acción en los organismos de protección de derechos, de comercio exterior y de ayuda mutua recíproca en temas del ámbito académico, educación virtual, titulación, becas, talento humano y nuevas carreras entre universidades y vínculo con el Estado.
Es decir, hay una tarea grandísima que hacer, la cual implica enormes desafíos y el manejo de perfiles de organización de mayor nivel, ya que algunos sectores americanos perciben como un tanto opaca la gestión de otros órganos vinculados a las relaciones internacionales, como la OEA, ALADI, o el Parlamento Latinoamericano.
Ecuador tuvo en el pasado notables representantes en organismos internacionales, como Galo Plaza Lasso y Leopoldo Benítez Vinueza, que sobresalieron en el siglo XX; y, ministros de Relaciones Exteriores de preeminencia en los últimos 25 años, como Alfonso Barrera Valverde, José Ayala Lasso, José Valencia, Nina Pacari, Benjamín Ortiz Brennan, y la extraordinaria actual canciller, Gabriela Sommerfeld, que ha puesto muy en alto el nombre del Ecuador.
En tiempos más recientes, Ecuador ocupó un puesto entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad de la ONU (Recordemos que el Consejo se compone de cinco miembros permanentes, que son: China, Rusia, Francia, Reino Unido y Estados Unidos) y que, es verdad, en este campo nuestra representación ha sido excelente y las intervenciones estupendas, pues en el campo de las relaciones internacionales se exige muchísima prudencia, sigilo y decoro para ejercer un cargo así, además de la preparación, experiencia y conocimiento de la ley.
Es decir, estos escenarios no son para cualquiera. La señora Ivonne Baki tiene una formación universitaria en Harvard, con un título en administración y políticas públicas, y resalta su vigorosa personalidad, su preparación y carisma indiscutibles.
Por lo tanto, hoy se abre una brillante oportunidad para que una mujer ecuatoriana de alta graduación, como Ivonne Baki, logre escalar a la posición de secretaria general de la Asamblea General de la ONU, y desde allí recuperar el resplandor del tricolor nacional y reinstalar al Ecuador en el mundo de la moderna diplomacia internacional.
* Víctor Arias Aroca es abogado de profesión y destaca como escritor, poeta y orador. Nacido y formado en la ciudad de Manta, provincia de Manabí (Ecuador), actualmente alterna su residencia entre esta urbe y la ciudad de Nueva York (E.U.A.).
