De acuerdo a los conocimientos académicos especializados adquiridos por un médico tratante, más la experiencia de su ejercicio profesional, el dolor crónico músculo-esquelético es causado, básicamente, por actos humanos derivados de la modernidad. El cuerpo suele verse sometido a posturas y movimientos incorrectos que terminan en hábitos degenerativos.
El dolor músculo-esquelético se ha convertido en uno de los problemas de salud más frecuentes en la población adulta. Este tipo de dolor afecta músculos, huesos, articulaciones, ligamentos o tendones, y suele manifestarse en zonas como espalda, cuello, hombros, rodillas o caderas.
Cuando estas molestias persisten durante más de tres meses, los especialistas lo clasifican como dolor crónico músculo-esquelético, una condición que puede limitar la movilidad, afectar el desempeño laboral y deteriorar significativamente la calidad de vida.
En Ecuador, diversos estudios evidencian que este problema tiene una alta prevalencia. Investigaciones epidemiológicas señalan al dolor lumbar como una de las formas más comunes de dolor músculo-esquelético, llegando a afectar a una parte importante de la población adulta y convirtiéndose en una de las principales causas de consulta médica y discapacidad funcional.
Además, análisis realizados en población ecuatoriana han identificado que alrededor del 9 % de los adultos experimenta dolor crónico de alto impacto; es decir, un dolor persistente que limita significativamente las actividades diarias.
Alta incidencia en el ámbito laboral
En el ámbito laboral, la situación también es relevante: estudios realizados en trabajadores del país han encontrado que hasta el 73 % reporta algún tipo de dolor músculo-esquelético asociado a su actividad laboral, especialmente en la espalda, el cuello y los hombros.
“El dolor músculo-esquelético crónico no es solo una molestia persistente. En muchos casos es una señal de que existe desgaste articular, sobrecarga funcional o lesiones previas que no han sido tratadas adecuadamente”, explica el Dr. Andrés Goitia*, especialista en Traumatología y Ortopedia.
Cómo se dimensiona el dolor
Aunque el dolor es una experiencia subjetiva, la medicina dispone de diferentes herramientas clínicas que permiten evaluarlo de forma sistemática.
Una de las más utilizadas es la Escala Visual Análoga del Dolor (EVA), en la que el paciente califica la intensidad del dolor en una escala del 0 al 10. Este método permite a los especialistas medir la evolución del dolor y evaluar la efectividad de los tratamientos.
Sin embargo, la medición del dolor no se limita únicamente a su intensidad. Los especialistas también analizan aspectos como:
- Limitación de movilidad
- Impacto en las actividades cotidianas
- Alteraciones del sueño
- Disminución del rendimiento laboral o deportivo
Estas evaluaciones permiten entender el impacto real del dolor en la vida del paciente.
“El dolor debe evaluarse de forma integral. No solo importa cuánto duele, sino cómo está afectando la funcionalidad y la calidad de vida de la persona”, señala el Dr. Goitia*.
Factores que explican el aumento de estos dolores
Especialistas señalan que durante los últimos años se ha observado un incremento en los trastornos músculo-esqueléticos debido a varios factores relacionados con el estilo de vida moderno; entre ellos:
- Sedentarismo
- Largas jornadas frente al computador
- Malas posturas
- Sobrecarga física o deportiva
- Envejecimiento de la población
En ciudades como Quito, estudios sobre condiciones laborales han identificado que más del 50 % de las mujeres y cerca del 43 % de los hombres reportan dolor de espalda relacionado con factores ergonómicos o laborales.
La importancia del diagnóstico temprano
Los especialistas coinciden en que uno de los principales errores es acostumbrarse al dolor o tratarlo únicamente con analgésicos, sin identificar su causa.
El abordaje del dolor músculo-esquelético crónico requiere una evaluación médica especializada, que permita determinar su origen y definir un tratamiento adecuado que puede incluir rehabilitación física, cambios en hábitos posturales, manejo del dolor o intervenciones específicas.
“Detectar a tiempo las causas del dolor permite intervenir de manera oportuna y evitar que el problema evolucione hacia limitaciones funcionales más severas”, concluye el Dr. Goitia*.
* Quien es Andrés Goitia
El Dr. Andrés Goitia es especialista en Traumatología y Ortopedia, con énfasis en el manejo del dolor traumatológico y en medicina regenerativa. Posee amplia experiencia en el tratamiento de lesiones deportivas, articulares y musculares.
Realizó especializaciones en Argentina y Estados Unidos, donde profundizó en técnicas avanzadas de traumatología y artroscopia.
Actualmente es director ejecutivo de ArteMed y ejerce como especialista en diversas clínicas de Quito. Su práctica integra traumatología avanzada, artroscopia y terapias regenerativas.
FUENTE: Boletín con las revelaciones del Dr. Andrés Goitia (Quito, Ecuador), más la foto adjunta, material periodístico enviado a REVISTA DE MANABÍ con firmas conjuntas de Belén Rivadeneira y Jorge Miranda.
