Conmemorando la institucionalización de la fecha establecida en el año 1920 para honrar y celebrar la valía profesional de quienes dedican gran parte de su vida a educar a las nuevas generaciones ecuatorianas, el sobresaliente y experimentado maestro Joselías Sánchez Ramos hace un brevísimo análisis crítico de cómo está hoy el sistema educativo nacional, particularizando lo que sucede en la ciudad de Manta, provincia de Manabí.

Historiador José Elías Sánchez Ramos, Manta - Ecuador. / FUENTE: Archivo RM

Por Joselías Sánchez Ramos*

El 13 de abril de cada año, desde 1920, los ecuatorianos celebramos el DÍA DEL MAESTRO. En esta fecha se reconoce la labor diaria que los maestros desempeñan en la educación, aprendizaje y formación de los niños y jóvenes ecuatorianos.

Esta fecha recuerda el natalicio del escritor y educador ecuatoriano Juan Montalvo, nacido el 13 de abril de 1832. Fue establecida en 1920 por el presidente Alfredo Baquerizo Moreno.

BONIFICACIÓN

En esta fecha, el Gobierno nacional debe entregar una bonificación (un salario básico) a cada maestro ecuatoriano para recompensar su sacrificio diario. Bueno, es una ilusión personal frente a un sistema educativo oficial que ha destruido la autonomía del maestro.

SISTEMA EDUCATIVO

El trabajo del docente ecuatoriano es muy difícil en las actuales circunstancias, porque es irrespetado por los estudiantes, insultado por los padres de familia y perseguido por las autoridades; a más de llenar papeles y formularios que nadie lee pero que restan tiempo para su labor educativa.

Así, sometido, su autonomía docente ha desaparecido y los resultados son desastrosos para la sociedad ecuatoriana, que sufre las consecuencias de una creciente marea de jóvenes enrolados en las mafias y en el sicariato.

FERIADO NACIONAL

La conmemoración por el “DÍA DEL MAESTRO” no es feriado nacional, pero lo celebramos en los centros educativos, en todo el país, cuando las autoridades dan permiso para algún acto extracurricular.

CONSPIRACIÓN CONTRA LA EDUCACIÓN

No sé de que otra manera llamar a la desidia gubernamental que administró los fondos del terremoto, que quiso construir una vía de 100 millones (Colisa-Puerto de Manta) sobre una vía que no sufrió daños en el terremoto, pero no le prestó atención a los centros educativos que sufrieron el desastre del terremoto.

Observen, como ejemplo: la Escuela Eloy Alfaro de Tarqui, 10 años después, sigue como terreno vacío. La Escuela Sergio Domingo Dueñas de Tarqui, en buen estado, la cerraron; prometieron un centro de artes y diez años después sigue siendo promesa. La UEF (Unidad Educativa Fiscal) Cinco de Junio y la UEF Tarqui, desde hace diez años (4 gobiernos) siguen funcionando en los galpones chinos que llegaron para el terremoto.

¡HOLA, PADRES!

Cambiemos nuestra manera de ser. Aunque sea por hoy, acérquense a los maestros de sus hijos y, aunque sea solo por hoy, estréchenle la mano y agradézcanle por el sacrificio que hacen al educar a sus hijos.

¿Que usted paga pensión? ¡Bah!, la pensión es a la Unidad Educativa, no es al profesor.

Gracias, por agradecer y respetar a nuestros maestros. (Joselias, 2026-04-13)

* Joselías Sánchez Ramos es un maestro jubilado con altos méritos luego de cumplir su misión educativa en instituciones de enseñanza media y superior, como el Colegio Nacional Manta y la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM). Y además es periodista de larga data, historiador, gestor cultural y escritor; actualmente preside el Comité Cívico por la Memoria Histórica de Manta.