Otro distinguido pensador manabita llega a REVISTA DE MANABÍ y lo hace manifestando su opinión acerca de un propósito voluntarioso encaminado a encontrar la fecha exacta de una supuesta fundación española de la ciudad de Manta y establecerla como recordación que debería celebrarse prominentemente.

LIC. MG. JORGE LUIS BOWEN LOOR*
La grandeza de Manta no se mide por el acta de su cantonización en 1922, ni mucho menos por la invención forzada de una supuesta “fecha de fundación” colonial del siglo XVI. La profundidad histórica y el verdadero orgullo de esta ciudad reposan en una verdad objetiva y ampliamente documentada: Manta fue un centro poblado, organizado y estratégico hace más de mil años, mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles.
En los últimos meses, un grupo reducido de gestores culturales e historiadores locales ha impulsado la idea de “oficializar” una fecha de fundación colonial para Manta. Para justificar la inconsistencia histórica y la estupidez del planteamiento, han recurrido incluso a la recolección de firmas, como si la historia se validara por cantidad y no por evidencia. Lo más grave es que la propia ciudadanía no tiene conocimiento real de lo que se pretende.
Este intento no es inocente. Bajo el discurso cultural se esconde un interés político evidente: reposicionar a Manta como capital de Manabí, desconociendo la historia documentada y los fundamentos legales que sostienen a Portoviejo como capital provincial. Esta maniobra abre un precedente peligroso que las autoridades no pueden ignorar.
Buscar una fecha española para superponerla o competir con el 4 de noviembre, Día de la Cantonización, no solo genera confusión cívica, sino que debilita los hitos jurídicos que sostienen a la Manta moderna, portuaria y comercial. Más grave aún, relega el pasado prehispánico a un segundo plano y reduce la historia de la ciudad al inicio de la dominación extranjera.
La insistencia en hallar una “fundación” colonial presenta serios problemas. Primero, entra en conflicto directo con la identidad cívica ya consolidada: el 4 de noviembre representa el nacimiento legal de la Manta contemporánea. Segundo, se basa en una ambigüedad histórica deliberada, pues las supuestas fundaciones del siglo XVI rara vez fueron actos formales.
Pero el problema mayor es la distracción del verdadero hito mantense. Mientras se discute una fecha colonial incierta, se ignora lo esencial: Manta fue parte de una civilización marítima poderosa, con redes comerciales internacionales, miles de habitantes y una organización compleja antes de la Conquista.
Ante este escenario, las autoridades locales, provinciales y los representantes en la Asamblea Nacional tienen la obligación de actuar. Deben proteger la capitalidad histórica y legal de Portoviejo y evitar que se repita lo ocurrido en el pasado, cuando por decisiones políticas coyunturales Jipijapa y Montecristi llegaron a ostentar la capital de Manabí. La historia provincial no puede volver a ser manipulada por intereses personales.
Portoviejo fue fundada formalmente por los españoles y existen documentos manuscritos históricos que así lo acreditan, los cuales deben ser respetados y preservados. El camino responsable para Manta no es inventar fechas ni competir con la historia de Portoviejo, sino reivindicar con orgullo su herencia manteña-huancavilca y honrar su hito milenario.
* Jorge Luis Bowen Loor, licenciado en Ciencias de la Información y máster en Comunicación Empresarial y Corporativa. Es ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador), pero hizo sus estudios universitarios en España, donde reside actualmente. Su ejercicio profesional inició en algunas radioemisoras manabitas, en Portoviejo y Manta.
Con gusto lo incorporamos al selecto grupo de pensadores que manifiestan su opinión a través de REVISTA DE MANABÍ.
