El autor del siguiente artículo periodístico, resalta el proficuo y denodado trabajo que los diversos gestores culturales de Manabí han desarrollado en la sala MAC, situada en Manta, impulsando las artes y algunas otras excelsas manifestaciones del espíritu humano. Basado en esto, reprocha el acto de un organismo del Gobierno nacional ecuatoriano, que ha despojado arbitrariamente a esos gestores del uso legítimo de aquella sala teatral.

Por Víctor Arias Aroca*
Ahora es la sala MAC. Una impertinente decisión de un organismo anexo al vice Ministerio de Cultura se quiere anexar, sin expediente previo, sin consulta y sin respeto a la provincia, una pequeña tribuna del pensamiento que durante casi 10 años ha servido al sector cultural y a la ciudadanía, incluso manteniéndose activa durante la pandemia COVID-19.
Los artistas, seres fantásticos que no se cansan de soñar porque los que sueñan son los que empujan el progreso de los pueblos, se han encargado todo este tiempo (Con el patrocinio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Manabí; el respaldo del Municipio de Manta, unas veces; otras de la ULEAM; y otras veces del Gobierno provincial de Manabí) de que las cosas salgan bien y hacer que se luzca el espíritu manabita ante el Ecuador, siempre poniendo alma, vida y corazón.
En la sala MAC se han realizado eventos que otras instituciones en las que sobra el dinero no lo hacen, como el encuentro de literatura nacional en honor al poeta Hugo Mayo, que se realizó con la presencia de Xiomara España, Dalton Osorno, Vladimir Zambrano, Nixon García y otros talentosos escritores e investigadores de gran nivel.
Este acto fue coordinado por el grupo Papagayo K y coordinado por Alexis Cuzme en el año 2021 (en plena pandemia); y nadie se puede quejar de la estupenda coordinación de Jessenia Vélez, siempre atenta a servir a la comunidad.
El escritor nacional nacido en Manta, Raúl Vallejo Corral, hizo allí el lanzamiento de su última novela, con la coordinación de Alexis Mier.
Los lanzamientos de autores mantenses que honran a la literatura, tales como Freddy Solórzano, Alexis Cuzme, Damia Mendoza.
Las editoriales Tinta Ácida y Cuerpo de Voces llenaron la sala Mac al presentar obras de autores nuevos en la literatura ecuatoriana, como Richard Cedeño y Carlos Coello, y los autores nacionales Vinicio Manotoa y David Ortiz.
La Alcaldía de Manta llenó también esta sala con la inauguración del evento Mujeres por el Cambio, cuando la ingeniera Marciana Valdivieso era concejala del cantón.
Las premiaciones a los periodistas del Ecuador que organiza la Fundación Pacífico del Ecuador. El proceso electoral de la Cámara de la industria Artística y Cultural que preside Luis Andrés Macías. Todos eventos inscritos en el Sistema Nacional de Cultura, incluidas conferencias magistrales como la brindada por el ex presidente de la República, Alfredo Palacio.
Así mismo, las empresas e instituciones manabitas han recibido la cobertura de la sala MAC para entronizar allí diversas actividades de todo género; y los gestores culturales que inspiran el teatro y las artes escénicas, presentaron allí a varios grupos de teatro de Guayaquil y de otras ciudades. Y también han lucido clase los actores de La Trinchera y los reconocidos talentos de Carlos Valencia y Raymundo Zambrano, junto a actores nacionales y extranjeros.
Todo esto tuvo el estímulo de la Alcaldía de Manta desde los tiempos del alcalde Intriago, y en estos tiempos con el respaldo de la señora Marciana Valdivieso, alcaldesa de Manta.
Comodato respalda el uso de la sala
Existe un comodato en vigencia, en el que intervino el antiguo Ministerio de Cultura a través de la ministra Romina Muñoz. La Alcaldía de Manta, representada por el señor Luis Espinoza, hizo varias gestiones para validar la vigencia de la sala y financiar algunas de sus gestiones en tiempos en que no había tanta envidia, porque a Manabí le correspondía la administración de la sala.
Damia Mendoza, escritora y maestra universitaria, ha tomado el liderazgo de ejercer la defensa de la sala MAC. Ha elaborado un manifiesto que recoge las firmas de numerosos gestores y gremios de la provincia que ejercen función cultural, y ha generado reacciones positivas para defender este espacio del arte manabita.
Ella ha tomado la iniciativa, porque es una verdadera artista. Ella alude al Museo Nuclear (perteneciente a la Corporación Ciudad Alfaro, entidad que ahora pertenece al Ministerio de Educación pública) que, sin previo aviso y sin que conste un expediente administrativo conforme a la ley, es responsable de haberse adjudicado la sala, desarraigando a la comunidad cultural de un bien público que por derecho le corresponde.
Así mismo, la defensa que hace Damia Mendoza va en respaldo del presidente de la Casa de la Cultura, núcleo de Manabí, Carlos Candela, quien desde que asumió el mando, en agosto del año pasado, ha demostrado que tiene arrestos y decisión para imponer un nuevo modelo de gestión administrativa, que lo ha ampliado a los cantones y no descansa para mantener actividad artística y cultural a todo nivel; y ha provocado presentaciones de alta graduación, como sucedió con el libro de la doctora Vicenta Alarcón Castro; y ha firmado convenios con universidades y otras instituciones, fortaleciendo el rango cultural de la provincia, demostrando talento y capacidad.
Detener la sapada
El centralismo, señores, sigue vivo y hay que tener agallas para sostener una gestión descentralizada con recursos mínimos.
Por eso respaldamos la permanencia de la sala MAC en manos de la CCE y en manos de artistas y gestores que saben lo que hacen y que, si bien no son remunerados, siguen impulsando el pensamiento y la acción de los creadores y del talento artístico que es la verdadera lumbrera de Manabí.
Ahora bien, una entidad que realiza un recital con tres poetas cada cinco años, porque no le cuesta nada, no puede tratar de adueñarse de un espacio al que le han dado vida los artistas por decisión propia.
A punta de sapada se llevaron las más grandes instituciones de Manabí, como hicieron con la empresa eléctrica, la aduana, y el Centro de Rehabilitación de Manabí y la Senagua.
¡Ya paren la sapada!
* Víctor Arias Aroca es abogado de profesión y destaca como escritor, poeta y orador. Nacido y formado en la ciudad de Manta, provincia de Manabí (Ecuador), actualmente alterna su residencia entre esta urbe y la ciudad de Nueva York (E.U.A.).
