En esta segunda y última parte, el autor del artículo recuerda la efectiva trayectoria de Ubaldo Gil Flores como promotor editorial desde la Universidad Eloy Alfaro y la influencia nacional de ésta en la producción literaria ecuatoriana de las tres últimas décadas.

Por Tonny González P.*

La trascendencia de la editorial MARABIERTO, como mencionamos anteriormente fue enorme; posicionó a la Universidad Laica Eloy Alfaro, primero siendo una muestra para las universidades manabitas y luego en el espacio nacional.

UBALDO GIL FLORES fue el arquitecto de ese proyecto cultural, asumiendo con extraordinaria pasión, entusiasmo y entera responsabilidad; desarrollando capacidades y estableciendo procesos definidos, propios del oficio y de los objetivos correspondientes.

Fue un reto y un hacer denodado, y pudo en corto plazo recoger los frutos de su esfuerzo, valor de su trabajo y su compromiso con él mismo y la institución; por ello se volvió obsesivo en su misión universitaria.

Imaginó todas las instancias y procesos del trabajo editorial y además logró estimular y desarrollar el empeño en otros centros universitarios.

Los resultados fueron notables para esa coyuntura de las universidades y así lo evidenció en el corto plazo, con numerosas publicaciones anuales en las que cuidó con esmero y rigor la calidad de las mismas.

Ubaldo motivó a que las universidades presenten o actualicen sus propósitos editoriales, teniendo un segundo empeño: las ferias nacionales del libro universitario, que luego se insertaron en las ferias generales del libro y que cosecharon éxitos tanto en Quito, Guayaquil, Cuenca y otras ciudades universitarias. Su obra mayor constituyó el encuentro de editoriales universitarias efectuado en Manta.

Gil Flores fue un sembrador que despertó sueños. En ello, el superior interés del docente por publicar, por producir conocimientos, también atrajo celos diversos o en todas sus variedades, por su perfil personal de hombre rebelde que no era para someterse a la maquinaria burocrática.

Sin duda fue un hombre de pensamiento, inmensamente generoso, que demostró su valía y honradez; que hizo brillar el valor y verdad de su trabajo y demostró cuán inmenso es el pensamiento universitario; y desde la inmensa sencillez de su ser, efectuó una de las acciones más notables para esta universidad.

En una de esas conversaciones coloquiales, un día me dijo una frase tan valiosa: “CON LOS AÑOS BRILLA LA VERDAD.

* Tonny González Palacios, ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador), fue docente de la ULEAM, director ejecutivo del Consejo Nacional de Universidades, y director provincial de la Contraloría General del Estado en Portoviejo.