Análisis filosófico sobre la difusa y grotesca realidad que vive hoy la sociedad ecuatoriana, sometida por ideas excluyentes e intereses acaparadores, opuestos en general a la convivencia social armoniosa y próspera.
Por Ricardo Cobos Castillo* / riccoboscas@hotmail.com
El mundo contemporáneo y globalizado de hoy, a mi modo de ver, está sujeto a una suerte de CRISIS DE INTELIGENCIA vinculada al control y al poder que nos ata y obnubila, que no nos permite entender o entendernos, peor aún comprender o comprendernos.
La IMBECILIDAD MORAL de gobernantes, que privilegian intereses y no PROPÓSITOS SANOS, les ha impedido cumplir con el rol propicio para mejorar las condiciones de nuestra calidad de bienestar como seres humanos.
Del mismo modo, EL COGNICIDIO MEDIÁTICO, creado para menoscabar el conocimiento racional y coherente, ha contribuido también hacia esa generalizada tendencia a la crisis de inteligencia.
Por desgracia -y es paradójico, pero necesario entender- que pese al exuberante y descomunal «DESPEGUE» científico y tecnológico de estos tiempos, el «DESARROLLO» ético y moral del hombre no se ha consolidado de manera proporcional y simultánea.
La condición humana, me atrevo a decir, está SEDUCIDA hoy en día por la CODICIA, los YOES hipertrofiados, mezquinos intereses y ansias de poder… a ratos casi todo esto convertido en valores y cuya implantación ha propiciado la CORRUPCIÓN POLÍTICA imperante.
La tecnología, al igual que la ideología de izquierda, han sido desvirtuadas de su ESENCIAL RAZÓN de SER.
En el primer caso, se tornó mercantilista y banal, y no se ha direccionado hacia una mejor vinculación con las ciencias sociales, para el mejoramiento, adaptación y desarrollo de las NECESIDADES y COMPORTAMIENTO de los seres humanos.
En cuanto a la ideología de izquierda, debe propiciar y recuperar ACTUALIZADAS estrategias, no repetitivas, dogmáticas ni retóricas. Su esencial razón de ser, equitativa y justa, deberá SUPERAR la CORRUPCIÓN, la cual ha sido la principal CONSECUENCIA del FRACASO de gobiernos progresistas, pues la DERROTA MORAL es lo que NUNCA un proceso revolucionario o de CAMBIO bien concebido debe sufrir.
En nuestro país, en consecuencia, estamos abrumados en un escenario de irracionalidad, actos impulsivos, corrupción, anomia social y asfixiante inseguridad, que son consecuencia de la mala gobernabildad… del INMEDIATISMO, de la escasa planificación, la incapacidad administrativa pública… que no se anticipa ni previene los efectos de los problemas y demandas… que no privilegia las CAUSAS de los mismos y que nos conducen a una suerte de INMOVILISMO que limita y no nos permite avanzar.
En nuestro país, las ideas y el DEBATE COHERENTE Y OBJETIVO están empobrecidos; sin estos no hay propósitos ni propuestas… En consecuencia NO HAY un proyecto integral patriótico, socializado y definido, basado en ACUERDOS reales; y por tanto NO HAY CAMBIOS.
El desenvolvimiento administrativo y de gobernabildad del país no debe ser remendado o reprogramado. Se impone, por tanto, una NUEVA, pragmática, justa y planificada estrategia para su desarrollo integral, cuyo objetivo, propósito y operatividad deba ser producto de una DECISIÓN POLÍTICA, pero cuyo contenido esencial tenga una connotación EPISTEMOLÓGICA, científica y académica.
Ese proyecto político-administrativo deberá ser impulsado o alimentado por un liderazgo idóneo, PATRIÓTICO; con visión, convicción, creatividad, inteligencia estratégica, tecnología idóneamente aplicada y CAPTACIÓN del PODER BIENINTENCIONADO.
Esa captación del poder bienintencionado deberá partir del ENTENDIMIENTO entre referentes o líderes políticos con predisposición consciente, racionalistas, coherentes, patrióticos, quienes -solo a través de ACUERDOS inteligentes, transparentes y de consensos- PRIVILEGIEN el beneficio del país como objetivo concreto, donde nadie pierda o gane. El único ganador será EL BENEFICIO del país.
En virtud de lo expuesto, resulta obvio que lo indicado no es tarea fácil; es complicado, difícil, pero tampoco imposible. Deberá ser programado en plazos y tiempos: emergente, inmediato, mediato y de largo plazo.
Es relevante que ese proyecto-país conjugue el aporte de madurez y experiencia con conocimiento, en conjunto con GENERACIÓN NUEVA, creativa, inteligente y TECNIFICADA, para que juntos planifiquen la idoneidad y contenido PROACTIVO del proyecto, que contenga sentido de continuidad administrativa y de gobernanza ACTUALIZADA y podamos, al fin, emerger del subdesarrollo y del INMOVILISMO ineficaz, injusto e improductivo.
* Ricardo Cobos Castillo, doctorado como cirujano estético, es librepensador preocupado por los acontecimientos irregulares que provocan conflictos en la sociedad ecuatoriana. Reside con su familia en la ciudad de Manta, provincia de Manabí. Ocasionalmente comparte su pensamiento con quienes leen REVISTA DE MANABÍ.
