A propósito del mes dedicado a exaltar los atributos de las mujeres, desde una empresa cementera hacen ver que la construcción en Ecuador sigue siendo predominantemente masculina, pero que tal discriminación puede cambiar cuando la decisión directiva es estratégica y no simbólica.
En Ecuador, apenas el 3,9 % de quienes trabajan en el sector de la construcción son mujeres. La cifra confirma lo que durante décadas fue evidente en cualquier obra: un territorio casi exclusivamente masculino.
Sin embargo de aquello, Holcim Ecuador registra actualmente un 21 % de participación femenina en su operación total, porcentaje que multiplica por más de cuatro el promedio sectorial y que refleja una transformación sostenida más allá de lo simbólico.
La compañía, que supera los 900 colaboradores a nivel nacional, ha llevado esa política también a su estructura de gobernanza: casi el 50 % de su Equipo de Liderazgo está conformado por mujeres, una proporción poco común dentro del sector industrial.
Cambio de alto nivel
El punto de inflexión llegó en el 2021. Ese año, Dolores Prado se convirtió en la primera mujer directora ejecutiva de la operación local, y Caterina Costa asumió la presidencia del Directorio.
Rompiendo esquemas
En paralelo, la empresa inauguró su planta de agregados Loma Alta, en Daule, con una decisión que rompía esquemas: iniciar operaciones con mayoría femenina.
Lo que comenzó con un 52 % de mujeres en su plantilla no fue un gesto simbólico. Cinco años después, la planta mantiene ese porcentaje.
Allí, las mujeres operan volquetas, cargadoras y excavadoras; supervisan procesos industriales y lideran equipos en un entorno que históricamente les fue ajeno.
Ajustes en procesos de reclutamiento
El cambio no se produjo por inercia. La compañía ajustó procesos de reclutamiento para garantizar mayor participación femenina en las ternas finales, impulsó certificaciones técnicas para operación de maquinaria pesada, promovió planes de desarrollo y adecuó infraestructura con salas de lactancia, vestidores adaptados y protocolos médicos para colaboradoras en gestación.
Incluso estableció reemplazos durante periodos de maternidad, para asegurar continuidad operativa sin afectar la proyección profesional.
El modelo siguió evolucionando. En 2023 nació “Mujeres al Volante”, un programa de formación en conducción profesional de transporte pesado.
Dos promociones después, 51 mujeres obtuvieron licencias tipo G y tipo E, habilitándolas para operar mixers (mezcladoras incorporadas en camiones), volquetas y tráileres dentro de la cadena productiva.
Actualmente, la compañía ejecuta “Mujeres en Operaciones”, la primera escuela dual de mecánica industrial 100 % para mujeres en el país.
El programa, que combina formación técnica en aula con práctica directa en planta durante diez meses, cuenta con 27 becarias en proceso de capacitación, bajo certificación avalada por la Cámara de Industrias y Comercio Ecuatoriano-Alemana.
La iniciativa busca ampliar la participación femenina en especialidades industriales de alta demanda, en un sector donde el talento técnico sigue siendo mayoritariamente masculino.
En el ámbito comercial
La transformación también se refleja fuera de los complejos industriales. La red Disensa, la más grande de Latinoamérica en su categoría, cuenta con aproximadamente 538 franquicias en Ecuador, de las cuales el 60 % están lideradas por mujeres.
En el canal ferretero, tradicionalmente dominado por hombres, este porcentaje evidencia una evolución sostenida en el liderazgo femenino dentro de la cadena de valor de la construcción.
Empoderamiento femenino
Desde 2017, la empresa es firmante de los Principios de Empoderamiento para las Mujeres, de ONU Mujeres, integrando estándares internacionales a su gestión local.
Más allá del discurso, la estrategia responde también a una lógica empresarial: ampliar la base de talento disponible en un sector con alta demanda técnica y limitada oferta especializada.
Este Día Internacional de la Mujer (domingo 08 de marzo/2026) no marca el inicio de la estrategia, sino un punto de medición de resultados en una industria que empieza, lentamente, a cambiar de rostro.
FUENTE: Boletín cursado a REVISTA DE MANABÍ con firmas conjuntas de Verónica Maldonado (Holcim) y Mariuxi Rivas (Maruri); más la fotografía que ilustra la información. Ciudad de origen: Guayaquil, Ecuador.
