Observaciones al proceso iniciado para que el Concejo Cantonal de Manta (Ecuador) declare, mediante ordenanza, el 14 de mayo de 1565 como fecha conmemorativa de una supuesta “fundación española” de la hoy ciudad portuaria de la provincia de Manabí.

JORGE LUIS BOWEN LOOR*
El intento de declarar el 14 de mayo de 1565 como fecha de fundación de Manta volvió a quedar en suspenso. La Comisión de Cultura y Patrimonio del Municipio convocó a sesión el pasado 13 de marzo para tratar la propuesta impulsada por la Fundación Cívico Cultural Manta, pero la reunión no pudo instalarse debido a la ausencia de los concejales convocados. El tema, por ahora, queda pendiente.
Sin embargo, más allá del hecho administrativo, lo que está en juego es un asunto de mayor profundidad: si una ordenanza municipal puede convertir una interpretación histórica en un hecho oficial.
La propuesta busca que el Municipio declare como fecha fundacional el 14 de mayo de 1565, basándose en documentos coloniales que hacen referencia a una orden del presidente de la Real Audiencia para trasladar vecinos de Puerto Viejo hacia el puerto de Manta. Pero el análisis documental realizado por el Comité Cívico de la Memoria Histórica de Manta plantea serias dudas sobre esa interpretación.
Los documentos revisados corresponden principalmente a tres fuentes históricas: la carta de los vecinos de Puerto Viejo dirigida al rey en 1566, la relación del cronista Juan Salazar de Villasante y la llamada orden de traslado del 14 de mayo de 1565. En conjunto, estos textos describen un episodio concreto de la administración colonial: el intento de trasladar población española desde Puerto Viejo hacia el puerto de Manta.
Pero ese intento no se consolidó.
La documentación de la época señala que la medida generó protestas entre los vecinos y que solo tres de los catorce pobladores obedecieron el traslado, lo que terminó convirtiendo el proyecto en un fracaso administrativo. En otras palabras, se trató de un intento de poblamiento que nunca llegó a consolidarse como ciudad.
A esto se suma otro elemento relevante señalado en el informe presentado al Municipio: la documentación utilizada para sustentar la propuesta no corresponde a copias certificadas provenientes de archivos históricos, sino a reproducciones de textos ya publicados en libros y estudios historiográficos. Y aún más significativo: ninguno de los historiadores que han estudiado estos documentos concluye que en 1565 se haya producido una fundación española de Manta.
Este aspecto es fundamental. La historia no se establece por decreto ni por decisión política. Se construye a partir de evidencias documentales verificables y del análisis crítico de los historiadores.
Los municipios tienen la facultad de establecer fechas cívicas, conmemoraciones o celebraciones locales. Pero una cosa es instituir una efeméride y otra muy distinta es declarar un hecho histórico que no está respaldado por pruebas concluyentes.
En este contexto, la ausencia de los concejales en la sesión convocada para tratar el tema puede interpretarse como un hecho circunstancial, pero también como una señal de prudencia frente a una decisión que involucra la memoria histórica de la ciudad.
Manta posee una historia mucho más antigua que cualquier intento de fundación colonial. Antes de la llegada de los españoles, este territorio fue parte de una de las culturas marítimas más importantes del Pacífico americano, vinculada a la civilización manteña y a una extensa red de comercio prehispánico.
Por eso el debate sobre la llamada “fundación” no debería reducirse a una fecha ni a una ordenanza. Lo que está en discusión es cómo se interpreta y se respeta la historia de la ciudad.
Manta no necesita que su historia sea decretada. Su historia ya existe, y es mucho más amplia, compleja y antigua que cualquier ordenanza.
* Jorge Luis Bowen Loor, licenciado en Ciencias de la Información y máster en Comunicación Empresarial y Corporativa. Es ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador), pero hizo sus estudios universitarios en España, donde reside actualmente. Su ejercicio profesional inició en algunas radioemisoras manabitas, en Portoviejo y Manta.
