Tras el párrafo presente sigue un artículo periodístico que desmonta la excusa institucional de Portoviejo (Ecuador), de que la supuesta salinidad de su suelo sea la causa para que las construcciones hechas con hormigón carezcan de sostenibilidad en el tiempo. Y explica las razones.

JORGE LUIS BOWEN LOOR* / jorgebowen@hotmail.es
1. El error de origen: confundir agricultura con salinidad
En Portoviejo se ha instalado una explicación tan repetida como equivocada: que la salinidad del suelo se debe a que este es “agrícola”. Esta afirmación no solo es técnicamente incorrecta, sino que revela un problema más profundo: la banalización del conocimiento técnico en el discurso público.
Un suelo agrícola no es, por definición, un suelo salino. De hecho, ocurre exactamente lo contrario: la salinidad es una de las principales limitantes para la productividad agrícola. Asociar ambos conceptos como causa y efecto no solo es un error, es una contradicción básica desde la agronomía y la geotecnia.
2. ¿Qué es realmente la salinidad del suelo?
La salinidad del suelo es un fenómeno físico-químico bien documentado. Se produce por la acumulación de sales solubles en el terreno, resultado de procesos naturales y ambientales como:
- Ascenso capilar de aguas subterráneas con contenido salino.
- Alta evaporación que deja sales en la superficie.
- Influencia marina o estuarina.
- Drenaje deficiente.
Es decir, la salinidad responde a dinámicas hidrológicas y geológicas, no a la vocación agrícola del suelo.
3. Portoviejo: condiciones reales, no discursos simplistas
El territorio de Portoviejo presenta características típicas de zonas costeras y valles aluviales:
- Suelos con presencia de humedad.
- Niveles freáticos relativamente cercanos.
- Acumulación de sales en determinadas zonas.
- Variabilidad en la calidad del suelo.
Estas condiciones no son una anomalía ni una excusa: son datos técnicos previsibles, y por tanto, gestionables mediante ingeniería y planificación.
4. El problema no es el suelo, es la ignorancia aplicada
Cuando se afirma que “la salinidad es porque el suelo es agrícola”, se está desviando la atención del verdadero problema:
La ausencia de criterios técnicos en la construcción y planificación urbana.
Porque en contextos con salinidad:
- Se requieren estudios geotécnicos previos.
- Se deben aplicar sistemas de drenaje adecuados.
- Se utilizan materiales resistentes a ambientes salinos.
- Se diseñan cimentaciones acordes al terreno.
Nada de esto es nuevo. Todo forma parte del conocimiento básico en ingeniería civil.
5. La consecuencia del discurso errado
Este tipo de afirmaciones no son inocentes. Generan efectos concretos:
Justifican malas prácticas constructivas.
Normalizan la falta de estudios técnicos.
Trasladan la responsabilidad del error humano al entorno natural.
En otras palabras, convierten un problema de gestión en un supuesto “destino geográfico inevitable”.
6. Punto de quiebre: desmontar el relato
La realidad es clara:
- La salinidad no es causada por la agricultura.
- El suelo no es el culpable de los fallos estructurales.
- La ingeniería moderna puede resolver estas condiciones.
El verdadero problema es otro: una ciudad que se construye sin respetar lo que el suelo exige.
“Decir que la salinidad existe porque el suelo es agrícola no es una explicación: es una evasión. Porque cuando la técnica se reemplaza por el discurso, lo que falla no es la tierra, es quien la interpreta.”
7. Arena de playa: la práctica que acelera el deterioro
Entre la disponibilidad y la irresponsabilidad técnica
En la historia constructiva de zonas costeras, como Portoviejo, el uso de materiales disponibles localmente —como la arena de playa— fue una práctica común. Sin embargo, lo que en su momento respondió a la necesidad, hoy se reconoce como un error técnico de alto impacto.
La arena de playa contiene sales, especialmente cloruros, que son altamente perjudiciales para el concreto armado.
¿Qué ocurre cuando se usa arena con sal?
El problema no es inmediato, pero sí inevitable:
- Los cloruros penetran el concreto.
- Se rompe la capa protectora del acero.
- Inicia la corrosión de las varillas.
- El acero se expande al oxidarse.
- El concreto se fisura y se desprende.
Resultado: estructuras que se degradan desde dentro, muchas veces sin señales visibles en etapas iniciales.
No es un problema del pasado
Aunque esta práctica se asocia a construcciones antiguas, el verdadero problema es que:
- Aún persiste en obras informales.
- No siempre se controla el origen de los materiales.
- No hay fiscalización efectiva en campo.
Esto convierte un error histórico en un riesgo estructural vigente.
8. El patrón que se repite: construir sin entender el entorno
Aquí se conecta todo:
- Se culpa al suelo por la salinidad.
- Se ignora la necesidad de estudios técnicos.
- Se utilizan materiales inadecuados.
- Se construye sin supervisión real.
No es un hecho aislado. Es un patrón. Un patrón donde el conocimiento existe, pero no se aplica.
9. De la omisión técnica al problema estructural
La combinación de:
- Suelos con condiciones específicas.
- Presencia de sales en el ambiente.
- Uso de materiales contaminados.
- Ausencia de control técnico.
Genera un escenario donde las edificaciones no fallan por accidente, sino por acumulación de decisiones incorrectas.
“Cuando se construye con materiales que el entorno rechaza y sin entender el suelo que los sostiene, el problema no es técnico: es una negligencia sistemática.”
10. El vacío institucional: cuando la norma no gobierna
En Portoviejo no se puede sostener que el problema urbano sea únicamente técnico. La raíz es más profunda: una débil estructura de control institucional.
Porque una ciudad no se desordena por accidente.
Se desordena cuando:
- Las normas no se aplican.
- Los controles no se ejecutan.
- Las instituciones no intervienen.
En ese escenario, la planificación deja de ser una herramienta y se convierte en un documento sin efecto real.
11. Municipio: el primer nivel de responsabilidad
El gobierno municipal es la autoridad directa sobre el territorio. Su rol no es simbólico, es operativo.
Debe:
- Regular el uso del suelo.
- Exigir estudios técnicos previos.
- Autorizar construcciones bajo criterios claros.
- Fiscalizar obras en ejecución.
Sin embargo, cuando en la práctica:
- Se construye sin estudios geotécnicos.
- No se exigen evaluaciones previas del terreno.
- Las obras avanzan sin inspecciones reales.
Lo que existe no es planificación urbana, sino permisividad estructural.
La omisión como forma de gestión
No siempre es necesario eliminar normas para que dejen de existir.
Basta con no aplicarlas.
Cuando el control falla de manera sistemática, la omisión se convierte en política de hecho.
12. Patrimonio arqueológico: lo que se destruye sin registro
Uno de los efectos más graves de este vacío institucional es la pérdida del patrimonio arqueológico.
El Ecuador establece, a través del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural (INPC), que:
- Todo hallazgo arqueológico debe ser reportado.
- Su manipulación está estrictamente regulada.
- Su extracción o comercialización está prohibida.
- La realidad en territorio
Lo que ocurre en la práctica dista de la norma:
- Restos arqueológicos aparecen durante excavaciones.
- No se reportan a las autoridades.
- Son destruidos por maquinaria.
- Retirados informalmente por particulares.
- Y lo más grave: no queda registro de su existencia.
Cuando el patrimonio se vuelve invisible
Un sitio arqueológico no desaparece solo cuando se destruye. Desaparece cuando nadie lo documenta.
Esto implica una pérdida doble:
- Material (las piezas).
- Científica (la información histórica que contenían).
13. INPC: presencia débil, reacción tardía
El Instituto Nacional de Patrimonio Cultural tiene la competencia técnica sobre el patrimonio, pero enfrenta un problema evidente:
- Limitada presencia operativa en territorio.
- Falta de control preventivo.
- Intervención posterior al daño.
Es decir, el sistema actúa cuando ya es demasiado tarde.
14. Un sistema que no se articula
Aquí está el punto más crítico del análisis:
- El Municipio controla el territorio, pero no protege el patrimonio.
- El INPC protege el patrimonio, pero no controla el territorio.
- Y entre ambos, el vacío permite que todo ocurra.
No es ausencia de instituciones. Es falta de articulación real entre ellas.
15. Consecuencia directa: construir sobre el olvido
- La ciudad crece, pero:
- Sin memoria.
- Sin registro.
- Sin control.
Cada obra no supervisada es una posibilidad de pérdida irreversible.
Cada excavación sin control puede estar borrando parte de la historia.
“En Portoviejo no solo se construye sin planificación; se destruye sin registro. Porque cuando el control desaparece, el patrimonio no se protege: se borra.”
* Jorge Luis Bowen Loor, licenciado en Ciencias de la Información y máster en Comunicación Empresarial y Corporativa. Es ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador), pero hizo sus estudios universitarios en España, donde reside actualmente. Su ejercicio profesional inició en algunas radioemisoras manabitas, en Portoviejo y Manta.
