En el marco del Día Nacional de los Abuelos y Abuelas (30 de agosto en Ecuador), esta fecha invita a reconocer el papel fundamental que cumplen las personas mayores dentro de las familias y a reflexionar sobre la importancia de mantener una comunicación cercana con ellas.
Compartir una conversación, escuchar una historia o participar en una reunión familiar, fortalece los vínculos afectivos, favorece su bienestar emocional y contribuye a que continúen sintiéndose activos, valorados y conectados con quienes más quieren.
Sin embargo, es natural que con el paso de los años la audición pueda experimentar cambios graduales. Identificarlos oportunamente permite mantener una comunicación fluida y seguir participando activamente en la vida familiar. Estos cambios pasan desapercibidos o se atribuyen únicamente al envejecimiento, retrasando una evaluación oportuna.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una de cada tres personas mayores de 65 años presenta algún grado de disminución auditiva[1], una condición que puede influir en la interacción social, favorecer el aislamiento y disminuir la calidad de vida.
“Una buena audición es clave para que las personas mayores puedan comunicarse de manera efectiva con su familia y su entorno, participar activamente en sus actividades cotidianas y mantener sus relaciones sociales. Promover el cuidado auditivo contribuye a un envejecimiento más saludable, autónomo y conectado”, comenta Ariana Araujo, audioprotesista de GAES.
La audición como parte de una buena comunicación familiar
La especialista Araujo explica que la disminución auditiva puede avanzar de forma progresiva y pasar desapercibida hasta afectar la comunicación diaria. Estas son algunas señales que pueden indicar cambios en la audición:
- Las conversaciones se vuelven más difíciles: Escuchar varias voces al mismo tiempo o conversar en lugares con ruido puede hacer que la persona tenga dificultades para comprender lo que se dice.
- Aparecen malentendidos con mayor frecuencia: Pedir que repitan las frases constantemente o responder de forma incorrecta puede generar frustración, tanto en la persona mayor como en sus familiares.
- La comunicación puede requerir algunos ajustes: Con el tiempo, los familiares pueden notar que necesitan hablar más fuerte, repetir información o cambiar la forma en que se comunican para facilitar la conversación, una situación que puede resultar incómoda y afectar la naturalidad del intercambio.
- Los cambios suelen aparecer de forma gradual: La participación en actividades sociales puede verse afectada; es posible que se eviten conversaciones o reuniones por la dificultad para seguir conversaciones, afectando la interacción con familiares y amigos.
“Cuando estas dificultades comienzan a repetirse con frecuencia, realizar una evaluación auditiva permite detectar oportunamente posibles cambios y tomar las medidas necesarias para evitar que estos afecten la comunicación, la participación social y la calidad de vida”, añade Araujo.
Hábitos que favorecen una comunicación más cercana
Una comunicación más efectiva no depende únicamente de escuchar mejor. También es posible generar conversaciones más claras mediante hábitos sencillos que favorecen la comprensión. Por ejemplo:
- Hablar de frente: Mantener contacto visual permite apoyarse en la expresión facial y facilita comprender mejor el mensaje.
- Reducir el ruido del entorno: Apagar el televisor o disminuir otros sonidos ambientales mejora significativamente la conversación.
- Hablar con claridad y de forma natural: No es necesario levantar la voz; vocalizar correctamente y mantener un ritmo pausado suele ser mucho más efectivo.
- Evitar conversar desde otra habitación: Procurar que la persona vea a quien habla facilita la comprensión.
- Promover chequeos auditivos periódicos: A partir de los 60 años es recomendable realizar una evaluación auditiva anual, incluso cuando no existan molestias evidentes, ya que muchos cambios aparecen de forma gradual.
Fortalecer la comunicación con los abuelos también implica crear espacios donde conversar sea cómodo, cercano y natural. Prestar atención a los cambios en la audición y buscar una valoración especializada ante las primeras señales de dificultad puede marcar una diferencia, ya que permite tomar medidas oportunas para mantener su autonomía, sus vínculos familiares y su participación activa en las actividades diarias.
FUENTE: GAES Ecuador (Quito), mediante boletín firmado por su directivo de Marketing, Cesar Felipe Rovalino, más la fotografía que complementa la información. Este material periodístico fue remitido a REVISTA DE MANABÍ por Taktikee, Consultores de Comunicación, con firma conjunta de Salomé Tejada y Paola Gómez.
[1]https://www.paho.org/es/noticias/1-3-2013-millones-personas-padecen-perdida-audicion-que-puede-atenuarse-prevenirse?utm_source=chatgpt.com
