Autora: Lissette Crofford Vera*, MSc

Durante la etapa del enamoramiento, las parejas desean pasar cada instante juntas. Al separarse, cuentan las horas y los días para volver a verse, anhelando sus abrazos y caricias.

Juntos, el tiempo vuela; sus conversaciones podrían ser banales, pero incluso el silencio los mantiene unidos. La simple presencia del otro basta para fortalecer un profundo vínculo de intimidad.

El tiempo compartido en pareja se define como la disponibilidad de atención hacia el otro miembro de la pareja y esto lo hace bien aprovechado.

Lo dispuestos que estamos para compartirlo y lo que hacemos con ese tiempo, es lo que lo hace significativo. Las demostraciones de cariño, el disfrute juntos, las conversaciones espontáneas y fluidas, y la precepción que su compañero esté presente en esos momentos es tiempo de calidad.

Pero, ¿realmente es así? En la vida regular he encontrado a compañeros de trabajo (hombres y mujeres) que no desean regresar a sus hogares; los unos porque van a escuchar a sus esposas quejándose, y las otras porque sus esposos no colaboran y llegan malhumorados a la casa.

En el libro de Gary Chapman, “Los cinco lenguajes del amor”, el tiempo de calidad es uno de los pilares fundamentales para mantener viva la relación. ¿Qué significa esto y cómo podemos cultivar el tiempo día a día?

Actualmente vivimos atrapados entre notificaciones constantes, jornadas laborales agotadoras, tareas domésticas y la crianza de los hijos. Al final del día, el cansancio absorbe toda nuestra energía y nos deja frente a un enemigo silencioso: la rutina. Aunque compartamos el mismo sofá, la misma mesa e incluso la misma cama, el estrés crónico y el agotamiento físico no dejan espacio para compartir tiempo de calidad en pareja.

No es tiempo de calidad: Ver una serie de televisión en silencio mientras ambos revisan los teléfonos. Cenar juntos mientras se habla de facturas, el trabajo o problemas cotidianos.

Tiempo de calidad: Una conversación en la que hay mirada recíproca a los ojos; que requiera la participación de ambos y se conceda un momento para escucharse sin interferencias.

No se trata del tiempo que pasen juntos, sino de la conexión emocional y la atención plena que compartan; eso es tiempo de calidad.

Los beneficios de tener tiempo de calidad en pareja:

Reduce malos entendidos, al mejorar la comunicación y evitando discusiones basadas en suposiciones.

Fortalece la complicidad, porque comparten risas y nuevas experiencias.

Aumenta la seguridad emocional a sabiendas de que tu pareja se desconecta de su celular y demás cosas, y te hace sentir valorado/a y amado/a.

Ideas para pasar tiempo de calidad

Cajita de planes: Anotar en un papel y colocarlo en una caja lo que les gustaría hacer juntos (caminar en la playa, cenar en un restaurant nuevo, preparar un postre). Una vez por semana, al azar, sacan el papel y cumplen el plan.

La regla de los 20 minutos sin pantallas: Busquen un momento del día (durante la cena o antes de dormir) cuando los teléfonos móviles queden fuera del alcance. El propósito es preguntarse algo diferente a «¿cómo estuvo tu día?» o “¿qué te hizo reír o que te hizo enojar?”

Café matutino: Despertarse 15 minutos antes de la jornada diaria, para tomarse juntos el café, en silencio o platicando solo los dos.

La cita automatizada: Establecer juntos el horario de la cita. Por ejemplo: un día cada 7 días; o cada día 10 de todos los meses, para reunirse en un lugar acordado, como ir al cine, cenar juntos o bailar.

El tiempo de calidad en pareja no se busca, se crea voluntariamente en el día a día. El vínculo real requiere atención plena, escucha activa y conexión emocional. El tiempo de calidad fortalece la relación haciendo que cada uno se sienta amado y valorado.

Referencias

Daniela, F. S. (2023). Propiedades Psicométricas de la Escala de Tiempo Compartido en la Pareja. Revista de Psicologia Argentina, vol 19 num 37.

Promoción, C. y. (08 de 03 de 2016). El tiempo que se pasa en pareja depende sobre todo de factores culturales. Obtenido de Universitat Autònoma de Barcelona: https://www.uab.cat/web/sala-de-prensa/detalle-noticia/el-tiempo-que-se-pasa-en-pareja-depende-sobre-todo-de-factores-culturales-1345667994339.html?cid=134566799433

* Lissette Crofford Vera, obstetra por la Universidad de Guayaquil y magister en sexología por la Universidad de Cuenca (Azuay). Trabaja en el área de Obstetricia del Hospital Rodríguez Zambrano de Manta. Fue docente de la carrera Técnico en Atención Primaria de Salud en Guayaquil y se inició como obstetra profesional en el Hospital Divina Providencia de San Lorenzo, Esmeraldas. Tiene formación de post grado en especialidades de medicina sexual y técnicas de sexología; sexualidad en la tercera edad; erotismo y estímulos sexuales; educación sexual y neurobiología del amor; terapia en pareja; y psicoterapia sexual y de pareja. Medio de contacto: doc25.liss@gmail.com