Subsecretario del MTOP observa los daños en el Hotel Vista Alegre de Tarqui, Manta. Manabí, Ecuador.
Las reparaciones deben hacerse precautelando la seguridad de los trabajadores y de los transeúntes, y evitando interferir con la reconstrucción del alcantarillado.

El casco comercial de Tarqui, la zona de la ciudad de Manta más devastada por el terremoto de abril, aún está vedada para sus habitantes y para el tránsito del público. Pero esto podría cambiar en pocos días, luego de que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) cantonal conozca el informe de su Mesa de Seguridad, que inspeccionó el lugar durante la mañana del viernes 28 de octubre.

Trascendió que las condiciones actuales de la zona se prestan para un tránsito restringido y para que los dueños de edificios dañados los reparen, pero todavía es prematuro para autorizar la vuelta a la vida normal debido a la falta de infraestructura sanitaria, en proceso de reconstrucción.

Los miembros de la Mesa de Seguridad del COE, acompañados de funcionarios municipales, verificaron que el trabajo gubernamental de demolición de edificios colapsados está casi terminado, faltando únicamente aquellas que deben hacerlo los propios dueños. La reparación privada de edificios parcialmente dañados ha comenzado con muchas limitaciones, pero el COE se apresta a permitir que esta tarea se generalice de un modo más libre, aunque tomando precauciones para no interferir la reconstrucción hidrosanitaria y para no lastimar a los transeúntes.

“Hemos analizado la situación y creemos que los vecinos de este sector ya podrían entrar a hacer sus trabajos de reparación, mas no aún para que empiecen a habitar, porque la zona cero sigue sin los servicios básicos, además (de) que actualmente se instala el sistema hidrosanitario y hay mucho polvo y escombros que no han sido recogidos por los propietarios que ya han hecho sus reparaciones”, adelantó Sara Delgado, directora municipal de Obras Públicas.

Los trabajos de reparación autorizados por el COE se realizarán únicamente durante el día y cumpliendo con todas las normativas y seguridades necesarias, como el retiro de escombros y no obstaculizar los trabajos hidrosanitarios que ahí se realizan.

“Se va a notificar a aquellos propietarios que se han comprometido a realizar la reparación de sus edificios y que aún no la están realizando, porque queremos abrir la zona cero. Recordemos que la apertura ya está autorizada por el COE, pero necesitamos que quienes ya están reparando y los que lo harán, brinden las seguridades del caso” para que las personas puedan entrar y circular sin problemas en este lugar, añadió la funcionaria municipal.

Trabajos sincronizados

Con respecto a los edificios que faltan por demoler de forma particular, el COE va a enviar una notificación a los respectivos propietarios a fin de que establezcan fecha de demolición y que acordonen la zona de trabajo, para seguridad de la ciudadanía. El propietario del Hotel Las Rocas es uno de los que debe presentar un estudio donde se indique qué falta por demoler,  qué tiempo les tomará la reconstrucción y cuándo iniciarán, para fijar las seguridades necesarias del caso, señalaron los miembros del COE.

“Vamos a establecer una especie de cronograma, para que los lugares donde se está interviniendo con el sistema de agua potable no sean los lugares donde sus dueños empiecen a hacer las reparaciones. De esa forma estaremos sincronizados con respecto a la instalación de tuberías y con los trabajos de reparación que están pendientes por realizar”, puntualizó Sara Delgado.

FUENTE: Dirección de Comunicación Social del GAD cantonal de Manta, mediante boletín informativo con firma de su directora encargada, periodista Eva Moreta Delgado.- MANTA, 29 de octubre de 2016.