“Como Policía nacional estamos rindiendo un justo homenaje en su cuartel, donde todos sus amigos queremos decirle adiós a nuestro héroe, con todos los honores que él se merece. Él ha ofrendado su vida y nos deja una gran lección y fortaleza para que los policías sigamos luchando por esa tan anhelada paz que todos los ecuatorianos nos merecemos”, proclamó el coronel Freddy Ramos, jefe de la zona policial 4 que incluye a la provincia de Manabí.
En un avión de la Fuerza Área Ecuatoriana (FAE) llegó a la base aérea de Manta, la noche del jueves 15 de diciembre, el cuerpo sin vida del policía manabita José Mejía, quien ofrendó su vida en actos de servicio público en la provincia amazónica de Morona Santiago. Sus compañeros y la cúpula policial lo recibieron con honores.
Acto seguido se emprendió una caravana policial que se dirigió por la vía Manta-Montecristi hasta llegar a Portoviejo, donde la Unidad de Vigilancia Comunitaria (UVC) le tenía preparada una capilla ardiente. Allí lo acogieron sus familiares, amigos, autoridades civiles, policiales y agentes de varias unidades.
Se ofició una misa con presencia de altos mandos policiales y la delegada del Ministro del Interior, Carina Argüello, que ejerce las funciones de subsecretaria de Seguridad. La máxima jerarquía del mando policial estuvo representada por el general Milton Zárate, jefe del Estado Mayor y el coronel Freddy Ramos, comandante de la zona 4. También se hizo presente Xavier Santos, gobernador de Manabí, además de José Serrano, exministro del Interior.
Ascenso y condecoración
Finalizada la eucaristía, el general Zárate pronunció un discurso con sentidas condolencias a los familiares del policía sacrificado, indicando que esta muerte no quedará en la impunidad y por eso Diego Fuentes, ministro del Interior, estaba en ese momento enterándose de primera mano acerca de los hechos trágicos, en el mismo lugar donde ocurrió la violencia. Dio a conocer el ascenso jerárquico post-morten del policía José Mejía al grado de cabo segundo y la asignación de la Condecoración al Valor, atributo demostrado excepcionalmente en el desempeño de sus funciones.
Carina Argüello también habló a los presentes y dijo que expresaba un saludo solidario a nombre propio y en el de Rafael Correa, presidente de la República, así como de parte del Ministro del Interior.
“Expreso nuestro absoluto apoyo a la familia. No están solos, estamos con ustedes. Ha sido un golpe duro para todos. Es un momento de tristeza por la partida de nuestro compañero, quien tuvo la decisión de ingresar a la Policía nacional con su sueño y vocación de servir a la comunidad. Él partió haciendo lo que amaba”, indicó la funcionaria.
Otro sacrificio por la paz
El policía fallecido en cumplimiento de sus obligaciones profesionales, José Luis Mejía Solórzano, tenía 29 años de edad. Iba a cumplir cuatro años consecutivos de servicio en la institución policial y laboraba en la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) de Portoviejo. Perdió la vida la tarde del miércoles 14 de diciembre, luego de que un grupo fuertemente armado atacó a quemarropa a policías y militares que brindaban seguridad en el campamento La Esperanza del sector Panantza, en la provincia oriental de Morona Santiago. Deja huérfana a una hija de seis años de edad.
“Como Policía nacional estamos rindiendo un justo homenaje en su cuartel, donde todos sus amigos queremos decirle adiós a nuestro héroe, con todos los honores que él se merece. Él ha ofrendado su vida y nos deja una gran lección y fortaleza para que los policías sigamos luchando por esa tan anhelada paz que todos los ecuatorianos nos merecemos”, proclamó el coronel Freddy Ramos, jefe de la zona policial 4 que incluye a la provincia de Manabí.
FUENTE: Ministerio del Interior, Redacción en Manabí, mediante boletín informativo, fotos y audiovideo.- MANTA, 16 de diciembre de 2016.
