Mediante un trabajo planificado, y con casi 7 millones de dólares aportados en gran medida por el Gobierno nacional, la Administración municipal de Manta y su empresa adscrita, EPAM (Empresa Pública Aguas de Manta), se está tratando de erradicar de forma definitiva la contaminación ambiental derivada de la defectuosa disposición de las aguas servidas, que por años ha afectado a los habitantes de la ciudad.

El alcalde Jorge Zambrano, quien preside también el directorio de la EPAM, dijo que el trabajo que se ejecuta evidencia su efectividad al haberse disminuido entre un 70 y 75 % los malos olores que se generaban en las lagunas de tratamiento, donde ahora se hace un uso dosificado de microorganismos mediante aspersores y no de forma manual o rudimentaria como se lo realizaba anteriormente.
Precisó que esto es parte de la repotenciación de las lagunas a las que se ha dotado de un sistema de pre-tratamiento, que retiene los sólidos y los gases que producen malos olores y que será complementado con un recubrimiento lagunar que retendrá definitivamente los malos olores.
Sin embargo, reconoció el alcalde, aún hay mal olor en ciertos puntos, como Terrazas del Conde, Los Eléctricos, Manta Beach, Los Álamos, Ciudad del Mar, Ciudadela Universitaria y la misma ULEAM (Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí), debido a que algunos de los sistemas hidrosanitarios de estos sectores no tienen conectadas sus descargas a los colectores principales.
Para atacar a los vectores contaminantes se construyen varios colectores que se ubican separadamente en Los Geranios, Si Vivienda, en zonas adyacentes a la ULEAM y a la Ciudadela Universitaria, y en Terrazas del Conde.
Paralelamente se construye la nueva alcantarilla que lleva las aguas servidas desde la estación de bombeo en el Barrio Miraflores hacia las lagunas de tratamiento en el sitio San Juan, al sur de la ciudad, lo que duplicará la cantidad de agua bombeada, simultáneamente a la repotenciación de las estaciones Miraflores y Los Esteros, con nuevas bombas de gran capacidad.
Vecinos del Barrio Santa Martha, como José Zamora y Emilio Delgado, señalan que los intensos olores que se percibían semanas atrás han disminuido drásticamente, permitiéndoles tener un ambiente más sano. Esto lo corrobora Efraín Zavala, quien habita muy cerca de la Universidad, quien dice que los malos olores que no lo dejaban ni dormir ya no se perciben, por lo que pondera el trabajo que se realiza con este propósito.
El gerente de la EPAM, José Espinoza, mencionó que la depuración de las aguas servidas en las lagunas de tratamiento ha enfrentado serios problemas derivados, entre otras causas, de su diseño, proceso constructivo, tiempos de retención hidráulica, presencia de aguas industriales, etc., que distorsionan los procesos biológicos. Pero se ha trabajado en la inserción de microorganismos de bioremediación, adaptados a la realidad de las lagunas locales, lo que ha dado como resultado la evidente disminución de los desagradables olores que se generaban.
