Ha comenzado a revelarse lo que posiblemente se temía respecto del comportamiento público tras la regeneración de algunas vías de la ciudad de Manta: dueños de edificaciones ubicadas en los márgenes de esas arterias están reconstruyendo las aceras y bordillos a fin de acondicionarlos a sus necesidades particulares, pero sin ceñirse a las especificaciones técnicas ni a las formalidades legales que cada caso exige.
Según informa la Dirección Municipal de Comunicación Social, un caso puntual se descubrió el último fin de semana en un sitio entre la Avenida 24 y las calles 17 y 20. Un dueño predial, de aparente holgura económica, dispuso deshacer la acera y el bordillo enfrente de su propiedad y construir allí una rampa vehicular. Pero lo hizo sin notificar al Municipio, que es la entidad que regula y controla ese tipo de obras.
La información municipal advierte que ese acto arbitrario es considerado una “contravención grave”, que será sancionada por la Comisaría Municipal de Construcción.
Sin embargo, de aquella arbitrariedad se infiere que ha faltado comunicación y coordinación oportuna y suficiente con los ciudadanos en general, lo que debió y pudo hacerse antes de la regeneración. Era entonces cuando cabían las advertencias, para evitar lo que hoy ocurre y seguirá ocurriendo.

El boletín municipal recoge ahora la explicación de Miguel Cevallos, coordinador de la Unidad Municipal de Gerenciamiento de Proyectos, según la cual “los ciudadanos cuyos predios quedaron sin accesos de garaje, porque son domicilios o negocios que no hicieron el requerimiento a tiempo, deben acudir a la dependencia municipal para coordinar los trabajos, ya que hacerlos bajo su propio criterio podrían generar daños a la obra y ser sancionados”.
También informa que el comisario municipal de Construcción, Emilio Arce, dijo que el propietario del predio en cuestión ha sido notificado y será sancionado de acuerdo a la Ordenanza de Planeamiento Urbano: artículo 395 por daños a la obra pública, y 378 por construir sin permisos.
La misma fuente dice que Cevallos y Arce coincidieron en que se deberá evaluar el trabajo realizado por el propietario de ese predio, ya que ahí no se cumple con las especificaciones técnicas de la obra. Por esto será necesario, junto con la constructora (no aclara si la que regeneró o la que hizo la obra arbitraria), verificar y rectificar el trabajo, cuyo costo deberá ser asumido por el dueño del inmueble, como parte de la sanción.
Por último, el boletín municipal recuerda a los ciudadanos que no se puede realizar trabajos de construcción sin permisos, ni hacer uso de las aceras como espacio privado. Tampoco colocar rótulos publicitarios, pues existen normas específicas para esto.
Y recuerda que las vías regeneradas hasta el momento, son: la Calle 13, la Avenida 24 y la Avenida Barbasquillo.
MANTA, 12 de julio de 2017 (Fotos: GAD municipal de Manta).
