A lo largo de décadas, ocasionalmente, sus alumnos se trenzaban en fieras batallas campales en las calles de la ciudad para dirimir asuntos de “machismo”, superioridad intelectual, preparación académica, o ideologías políticas. Eran escarceos orales de subido tono, que a veces llegaban a la agresión física mediante la fuerza corporal o el uso de piedras y garrotes; pero -que se sepa- nunca hubo heridos de gravedad. Y, claro, se trataba de grupos aislados de ambos bandos y no de todo el plantel; lo que sin embargo perturbaba a la ciudad y a la vez menguaba el buen nombre de las respectivas instituciones educativas.
Nos referimos, por cierto, a las unidades educativas (colegios, hasta antes de la “revolución ciudadana”) Cinco de Junio y Luis Arboleda Martínez, de gran relevancia social por el fuste de algunos de sus educadores, la prominencia pública que más tarde adquirieron muchos de sus egresados, y quizás también por el barullo callejero que armaban en su momento esos grupos beligerantes, en ciertos momentos -hay que reconocerlo- sumándose a los reclamos ciudadanos que defendían derechos colectivos, de la ciudad, del cantón o del país.
Hoy, en tiempos de integración social universal y desenfrenada comunicación al instante entre todos, aquellas escaramuzas juveniles del pasado parecen obsoletas e innecesarias. Para los “nativos digitales” o “generación Z” de nuestros días hay otras formas y medios de expresarse, y de ahí que los actuales alumnos de los dos colegios aludidos prefieran “fumar de la pipa de la paz” y han acordado mutuamente no agredirse más, ni salir a las calles a escandalizar y hacer relajo. Esto lo han dejado muy claro en un compromiso escrito que ambas partes acaban de suscribir solemnemente, primero en la sede de la U. E. Luis Arboleda Martínez (el miércoles 26 de junio del 2019) y después en la Cinco de Junio (jueves 27 de iguales mes y año).
El primer acto se realizó en el coliseo del Instituto Luis Arboleda Martínez (próximo al Hospital Público Rafael Rodríguez Zambrano), y el segundo en el patio del Cinco de Junio (Avenida de la Cultura). En ambos casos actuaron como testigos Agustín Intriago Quijano, alcalde de Manta; José Burgos Briones, director del Distrito de Educación 13D02; Mayra Guaraca, coordinadora Costa de Comunidades de Aprendizaje; Freddy Macías, rector del Colegio Cinco de junio; Fátima Meza, rectora del Instituto Luis Arboleda Martínez; y padres de familia de ambos planteles educativos. El documento compromisorio fue suscrito por alumnos representantes de cada uno de los dos colegios.

Representantes estudiantiles (Cinco de Junio, izq.) que suscribieron el Acuerdo. 
La ceremonia del Acuerdo en el Instituto Luis Arboleda Martínez.
En el primer acto, el Alcalde de Manta llamó a la reflexión a los estudiantes para superar los enfrentamientos: “No perdamos nuestro tiempo en peleas sin sentido. Una de las claves de mi vida es aprender a elegir contra quién y contra qué pelear; cuando se mira sin uniformes, sin colores, todos somos iguales, todos tenemos los mismos sueños. Y esta Manta querida nos necesita a todos trabajando juntos y unidos. Esta es la clave para salir adelante. La lucha es contra el retraso, el desempleo, la pobreza, y la única forma es hacerlo en conjunto”.
Minutos después, el representante del Ministerio de Educación dijo: “Somos ecuatorianos, manabitas; y sobre todo somos parte de este cantón y por ende somos hermanos y como tal tenemos diferencias; pero debemos respetarnos y promover que exista armonía y sana convivencia”.
Al día siguiente, en la ceremonia celebrada en la U. E. Cinco de Junio habló primero la coordinadora Mayra Guaraca y dijo que en este momento ya no caben en la sociedad las actitudes de lanzar piedras y de darse golpes como se lo hacía hace décadas, y supuso que en esto estarán de acuerdo los ex alumnos, que hoy son padres y están llamados a formar mujeres y hombres que respeten y se respeten.

Fátima Meza, rectora del Instituto Luis Arboleda, señaló: “(…) me duele el alma cuando nuestros alumnos aparecen en actos de violencia: unos golpeando y otros incentivando al odio mientras graban y suben a las redes sociales”. Y añadió que estas conductas deben ser desechadas para avanzar juntos en paz, como comunidades educativas.
El director distrital del Ministerio de Educación, José Burgos, dijo a los alumnos: “(…) ustedes estudian en colegios emblemáticos y deben sentir orgullo de ser parte de ellos y poner muy en alto sus nombres (…) Soy portovejense, pero mantense de corazón; enamorado del himno de esta ciudad en la parte que dice: “ascender sin peldaños de sangre y volar sin las alas el odio”; y es a eso que los invito como estudiantes: que amen la paz”.
El alcalde Agustín Intriago dijo en esta ocasión: “Yo creo en ustedes (…) Vivimos en una sociedad que necesita cambios profundos. Yo haré el inicio; pero ustedes, jóvenes, son quienes deberán continuar. Estudien y asuman que todos somos iguales; los quiero unidos, vistiendo los colores de Manta. La lucha no es entre ustedes sino en contra del retraso, el desempleo, la pobreza”, les aclaró.
El presidente del comité que representa a los padres de familia, Edison Barcia, llamó también a los estudiantes a establecer lazos de amistad y mantener la paz. Proclamó: “Ustedes son parte fundamental de la vida y el futuro de nuestro país”.
Para finalizar estas dos jornadas de fraternidad hubo intercambio de muestras de afecto y amistad entre los estudiantes de ambos colegios, una actuación musical alusiva a decir no a la violencia, y un generalizado ambiente de armonía y de alegría estudiantil para cumplir el tratado de paz.
