Junio, Mes de la Identidad Montubia

“El montubio ha sido el motor de la producción agropecuaria, agroindustrial y agroexportadora desde el nacimiento de la Colonia”

Pedro Pablo Jijón Ochoa* / Guayaquil / 01-06-2020

Todavía existe un debate sobre cómo se debería escribir el adjetivo, montubio o montuvio. Lo cierto es que esta palabra sugiere la autodefinición cultural de las personas en Ecuador, resultado de la fusión de blancos, negros e indios. Más que saber cómo se escribe, es importante saber y reconocer el valor y aporte que el montubio ha dado al desarrollo social, político y económico de nuestro país; y que, por su forma de ser,  enamorado de las causas nobles y justas, lo vuelve un personaje romántico de nuestra Historia.

El montubio ha sido el motor de la producción agropecuaria, agroindustrial y agroexportadora desde el nacimiento de la Colonia, siendo el proveedor de cacao, maderas finas, tagua, banano, café y otros productos que bajaban por los ríos desde las montañas y planicies cultivables, hasta ciudades como Guayaquil y Manta para ser vendidos a comerciantes catalanes, italianos y alemanes, que se establecieron en estas ciudades atraídos por la oportunidad comercial y de exportación de productos de origen agrícola.

En las guerras de independencia en los años de 1820 a 1822, los montubios -convencidos de sueños de libertad- fueron las milicias que decididamente nos liberaron de la dominación española y del Estado colonialista. Luego, el primer movimiento armado que se dio en el país -desde su creación (1830)-, llamado Revolución Marcista, contra el militarismo abusivo del primer presidente del Ecuador, Juan José Flores, se dio en la ciudad de Guayaquil desde el 6 de marzo hasta el 17 de junio de 1845, resultando importante evento de transformación social y política. Nuevamente las cruentas batallas las libraron, con valor, contingentes montubios de las provincias litorales de Guayas, Los Ríos y El Oro.

Es importante recalcar que en el año 1884 se generó malestar general en la población de la Costa del Ecuador, por la mal llevada política del entonces presidente José María Plácido Caamaño. Debido a esto nacen movimientos dirigidos por líderes montubios y sus peonadas, como la agricultora guayaquileña doña María Gamarra de Hidalgo, conocida como La Ñata Gamarra; el agricultor, militar y político don Nicolás Infante Díaz en la provincia de Los Ríos, al mando de los Húsares de Chapulo, que luego se conocerán como Los Chapulos; en la provincia del Guayas el agricultor, militar y político don Pedro Jacinto Montero Maridueña, conocido por su arrojo como el Tigre del Bulubulu; por citar algunos. Estos, bajo el mando de otro montubio, el manabita don José Eloy Alfaro Delgado, fueron los gestores de la Revolución Liberal del 5 de junio de 1895, definitiva para cambios sociales, económicos y culturales del Ecuador.

En el año 1926, por sugerencia del investigador y escritor de las costumbres montubias, don Rodrigo Chávez Gonzáles (Rodrigo de Triana) en el tradicional American Park en Guayaquil, se declara Día del Montubio el 12 de octubre, retomando con fuerza la presencia de la identidad montubia con constantes actos llenos del colorido folklore costeño.

El actual presidente del Consejo de Gobierno del Pueblo Montubio del Ecuador, don Manuel Gonzaga González, joven líder montubio y su equipo de líderes provinciales y asesores, han tenido el acierto de declarar a junio como Mes de la Identidad Montubia, lapso en el que se llevarán a cabo importantes actividades de todo tipo (artística, productiva, gastronómica), dando el justo valor, homenaje y reivindicación al montubio ecuatoriano, quien es el verdadero forjador de importantes cambios sociales y forjador de la auténtica riqueza nacional.

* Pedro Pablo Jijón Ochoa es ingeniero comercial y director ejecutivo de ASESORAP (Asesoría a Organizaciones Agrícolas Productivas): asesorapecuador@gmail.com. FOTO: Recreación artística del autor de la opinión.