El rígido e inapropiado formato del debate entre candidata y candidatos a presidente de la República del Ecuador, impidió que estos pudieran expresarse mejor. Dispusieron de poquísimo tiempo para responder preguntas largas y farragosas, que a la vez frenó la confrontación de ideas y propósitos.
Más que un debate, fue una presentación apresurada de enunciados partidistas y para la figuración personal de quienes hablaron.
Más temas aquí, en REVISTA DE MANABÍ:

El acto tuvo lugar en el set de Ecuador TV, en la ciudad de Quito, desde las 19h00 hasta las 22h00 del domingo 13 de agosto del 2023. Fue parte del proceso de las elecciones anticipadas de presidente y vicepresidente de la República, así como de asambleístas provinciales y nacionales, cuya organización está a cargo del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Siendo la intención del debate permitir a los electores tener un mejor conocimiento de las personas candidatas y de su respectivo plan de gobierno, esto no pudo ser como se esperaba y más bien dejó la sensación de que los electores tendremos que elegir apostando a la buena suerte.

Justo es reconocer, sin embargo, que dentro del formato inadecuado del debate, y quizás por esto, sí pudo apreciarse la pretensión de cada debatiente.

Daniel Noboa Azín y Xavier Hervas tuvieron el acierto de mostrarse imperturbables. Luisa González insistió en su aspiración de emular a su mentor y patrocinador, el expresidente Rafael Correa Delgado. Jan Topic, Yaku Pérez y Otto Sonnenholzner estuvieron eufóricos y trataron de parecer conocedores de la problemática ecuatoriana y de saber cómo resolverla. En tanto que Rafael Armijos dejó visible que compite en desventaja frente al poder económico y político de sus adversarios.

Ya en el plano de la gobernanza, Noboa y Hervas fueron cautos y no pasaron de ciertas generalidades conocidas; González apeló a la experiencia del Movimiento Político Revolución Ciudadana que respalda su candidatura; Pérez resaltó su apego al cuidado de la naturaleza; Sonnenholzner reveló su ideología neoliberal (menos gobierno y más iniciativas privadas); Armijos promueve el reforzamiento de la autonomía seccional; y Topic enfocó su plan en la seguridad con mano dura y el uso exponencial de la electro-informática, pero quedó deslucido cuando le recordaron que él está motivado por los intereses particulares de sus empresas, una de seguridad privada y la otra de telecomunicaciones.

Los presentadores del debate, Andrés Jungbluth y Gisella Bayona, se ciñeron estrictamente al libreto diseñado por la comisión especial que organizó el acto a pedido del CNE. Eso posibilitó que mantengan a raya el patrón de comportamiento previsto para los debatientes.

Después del debate, parece ser que la intención de voto de los ecuatorianos permanecerá tal cual fue vaticinada por el resultado de las encuestas previas, con la única variación de que los votantes indecisos aumentarán proporcionalmente el porcentaje de votos estimado para cada candidatura. Es decir, cada corriente de favoritismo mantendrá la tendencia que tenía antes del debate.

Esta previsión está basada en la falta de un ganador claro en el debate y en la reducida audiencia de este a causa de su formato y largura, y del poco interés público que han despertado las personas candidatas.
