Parece ser que la floricultura intensiva con fines comerciales causa estragos nocivos a la tierra y, por extensión, al ambiente general. Lo prueba que haya empresas privadas dedicadas a estudiar esta situación y encontrar opciones para revertirla, aunque sea parcialmente.
Ecuador es un país reconocido por su diversidad natural y, entre esta, su destacada producción florícola apreciada en el mercado internacional por su calidad y frescura, lo que atrae la atención de consumidores en Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia y otros mercados clave.
Desafío crucial
El cultivo de flores en este país se caracteriza por su alta tecnificación y el compromiso de adoptar prácticas agrícolas sostenibles. Sin embargo, la huella de carbono en la producción floricultora ecuatoriana presenta un desafío crucial, manifestado principalmente en la deforestación para expandir cultivos, el uso intensivo de fertilizantes y el transporte de productos a larga distancia.
Estas prácticas no solo hacen más dañino el cambio climático que tantas penurias está ocasionando al mundo ahora mismo, sino que también afectan la calidad del suelo y el ecosistema local.
Para mitigar estos impactos, según Yara (empresa experimentada en nutrición de cultivos), es fundamental implementar estrategias que promuevan la producción sostenible, como el uso de energías renovables, la gestión eficiente de residuos y la adopción de prácticas agrícolas más amigables con el medio ambiente.
Enfrentando el desafío
Esa empresa (de origen europeo y con presencia en Ecuador) colabora estrechamente con floricultores ecuatorianos desde 2006 y les inculca el uso de fertilizantes que cumplen con los estándares exigentes de los mercados internacionales.
Recientemente les ha recomendado una línea de fertilizantes de baja huella de carbono, que dicha empresa considera conveniente para producir flores destinadas a mercados internacionales.
Esta innovación, según Yara, no solo mejora la calidad y frescura de las flores ecuatorianas, sino que también las hace más atractivas para los consumidores internacionales conscientes de la necesidad de proteger el medio ambiente.
En el año 2023, las exportaciones ecuatorianas experimentaron un aumento del 2 %, consolidando aún más la posición de Ecuador como uno de los principales actores en la industria floral mundial.
Más oferta de flores
Con el objetivo de diversificar y fortalecer aún más su presencia en los mercados internacionales, Ecuador ha ampliado su oferta de productos florales, incluyendo rosas, flores de verano, gypsophila, flores preservadas, clavel y crisantemo.
Estas especies, exportadas a numerosos destinos alrededor del mundo, han demostrado un crecimiento constante en ventas y popularidad, contribuyendo al desarrollo económico y social del país.
Mejor fertilización
El nuevo fertilizante recomendado combina nitrógeno nítrico-amoniacal, calcio y bioestimulantes necesarios para el cultivo. Facilita la absorción y permite corregir deficiencias y mejorar el estado nutricional general del cultivo, dando como resultado una floración saludable y vigorosa.
Al utilizar fertilizantes de baja huella de carbono, los agricultores ecuatorianos pueden producir flores con un menor impacto ambiental, lo que les permite cumplir con los estándares de sostenibilidad cada vez más exigentes de los mercados internacionales.
FUENTE: Yara Ecuador (Guayaquil), mediante boletín y foto remitidos a través de la agencia de comunicación corporativa Pumares, con firma de Dayana Cobos.
