La candidata opositora, Luisa González, ha declarado públicamente que no reconoce la elección promulgada por el Consejo Nacional Electoral (CNE) y pedirá que se abran todas las urnas receptoras del voto a fin de recontarlos uno a uno.
Con más del 95 % de las actas de resultados escrutadas, el CNE proclamó la reelección del presidente Daniel Noboa con un poco más del 56 % de la votación válida nacional, dejando en segundo lugar a Luisa González con algo más del 44 % de dicha votación.
Tras proclamar el CNE los resultados electorales, Noboa dio gracias a sus electores, prometiéndoles días mejores. Al mismo tiempo, algunos mandatarios extranjeros lo felicitaron por el triunfo electoral.
Cuestiona resultados
Pero Luisa González cuestiona esos resultados, alegando que 11 encuestas previas de intención de voto la situaban por encima del presidente, incluyendo uno de los dos exit poll (encuestas a boca de recintos electorales) autorizados por el CNE.
Además mencionó el respaldo que le prometieron algunas agrupaciones indígenas, tres colectividades partidistas y el ex candidato presidencial Jean Topic, lo que para ella significa que la votación a su favor crecería con respecto a la que obtuvo en la primera vuelta electoral.
Manipulación electoral
Pero no solo eso. Sospecha que la intención de fraude inició antes de las elecciones del domingo 13 de abril/2025.
Según ella, respalda este criterio el haberse omitido la votación de los ecuatorianos residentes en Venezuela, el cambio de recintos electorales a última hora y el ‘estado de excepción’ (con toque de queda incluido para ciertos lugares) decretado por el presidente candidato el día previo a la segunda vuelta electoral.
A esas sospechas expresadas por Luisa González, se suma la denuncia pública de Andrés Arauz, secretario general de Revolución Ciudadana, el movimiento político al que pertenece la candidata.
Arauz divulgó en su perfil alojado en la red social X (antes Twitter), que muchas juntas receptoras de votos reportaron su contabilidad en actas sin las respectivas firmas de responsabilidad del presidente y el secretario de tales juntas. Y que todas estas actas favorecen el triunfo de Noboa.
En la campaña
La suspicacia es mayor al advertir que el presidente candidato usó recursos del Gobierno para su campaña electoral, como aquellas ofertas de bonos, becas, salarios ocasionales, reparto de paquetes conteniendo dádivas alimentarias y de vestuario, y algunas otras.
Igualmente, la feroz campaña de información falsa o adulterada que circuló en las redes sociales alojadas en Internet, atemorizando a los electores con el cuento de que un gobierno presidido por Luisa terminaría con la dolarización. O que haría de Ecuador un país con la crisis política que predomina en Venezuela. Aparte de las ofensas personales.
También se observa la ilegalidad del presidente candidato, que hizo proselitismo partidista careciendo de la licencia sin sueldo indispensable a todo presidente en funciones que busca su reelección. Esta licencia es otorgada por la Asamblea Nacional de la República.
