Mediante curso telemático dirigido desde Portoviejo, Manabí, a unos 40 jueces repartidos en varios lugares del Ecuador.
En los años más recientes, en el Ecuador está desarrollándose silenciosamente un sistema de justicia paralelo, de la misma Función Judicial, enmarcado en la simplicidad del comportamiento natural de las personas involucradas.
Se trata de la “justicia de paz” y la “mediación”. En ambos procedimientos la justicia convencional actúa solo como guía y árbitro entre las partes enfrentadas. Son los propios litigantes quienes, con ánimo sosegado, canalizan sus diferencias buscando encontrar el punto de acuerdo.
Hay en eso gran espontaneidad de las partes opuestas y un estudiado esfuerzo de neutralidad en los actores judiciales que median. Y el resultado es que la mayoría de los conflictos tratados así terminan resueltos felizmente.
El curso
Con el objetivo de potenciar ese mecanismo judicial, la Dirección Provincial del Consejo de la Judicatura (CJ) en Manabí desarrolló, hace poco, un curso telemático nombrado “Comunicación efectiva y solución de conflictos”, dirigido a 40 jueces de paz repartidos en varios puntos del país.
Ese curso se realizó el día martes 10 de junio del 2025, en coordinación con la Dirección Nacional de Acceso a los Servicios de Justicia del CJ.
Y tuvo el propósito de fortalecer las capacidades laborales de los jueces de paz en la atención a la ciudadanía, y en el tratamiento de situaciones conflictivas en las comunidades atendidas por esos jueces.
Actuó como instructora María Auxiliadora Guerra, mostrando las actitudes prácticas que inducen a mejorar la escucha activa, fomentar la empatía y aplicar un lenguaje seguro y firme en los procesos de mediación y justicia comunitaria.
Testimonios compartidos
Rosa Obregón, jueza de paz de la Parroquia Calderón del Cantón Portoviejo, en la provincia de Manabí, destacó la importancia de estos espacios formativos.
Dijo: “Nos permiten reforzar nuestro compromiso con la comunidad. Cada palabra cuenta al momento de resolver un conflicto, y estos talleres nos ayudan a hacerlo con más claridad”.
Desde Crucita, también parroquia de Portoviejo, el juez de paz Carlín Franco valoró el curso, subrayando que la formación continua les permite brindar un mejor servicio a la ciudadanía.
Él comentó: “Contar con el respaldo del Consejo de la Judicatura es fundamental para seguir creciendo profesionalmente y responder con eficacia a las necesidades de nuestras parroquias.”
El director provincial del CJ en Manabí, Giordano Gorozabel Intriago, expresó: “Cada taller es una inversión en conocimiento, que se traduce en mejores prácticas al servicio de la ciudadanía.”
FUENTE: Unidad de Comunicación Social del Consejo de la Judicatura en Manabí (Portoviejo, Ecuador), mediante boletín y foto enviados a REVISTA DE MANABÍ por el periodista Jonathan Gines, comunicador público para esa dependencia estatal.
