Desde hace largo tiempo es frecuente ver a personas de la tercera edad reunidas en alguna sala hospitalaria de Manabí (provincia de Ecuador), participando en actos de recreación variada.
Son ciudadanas y ciudadanos que, durante su vida laboral regular, aportaron de modo continuado al sostenimiento de la Seguridad Social. Y hoy, estando ya jubilados, reciben los beneficios pertinentes del aseguramiento temprano.
Además de la pensión jubilar, se benefician de créditos quirografarios, atención hospitalaria y, cuando sea el momento, la cobertura de los gastos funerales.
En lo que concierne al mantenimiento de su salud, disponen de atención médica completa (incluidas las medicinas), complementada desde hace algún tiempo con actividades físicas y recreativas llevadas a cabo en hospitales pertenecientes a la Seguridad Social.
Programa de Envejecimiento Activo
Tomamos por ejemplo el caso del Hospital General Portoviejo, situado en la ciudad capital de Manabí.
Allí se desarrollan, periódicamente, diversas actividades físicas, lúdicas y artísticas, cuyo propósito es que las personas, jubiladas al amparo de la Seguridad Social, se mantengan activas y saludables.
Recientemente, un grupo de adultos mayores del Programa de Envejecimiento Activo (PEA) encontró en la música una forma de revivir sus años dorados.
Kruger Loor, de 85 años, es uno de ellos. Con una sonrisa radiante, sostiene su guitarra y entona canciones que fueron éxitos hace más de 50 años, además de uno que otro tema actual.
Durante quince años, Kruger es parte del taller de canto e instrumentación que dirige Marcelo Buenaño y funciona en ese hospital.
«Aquí aprendí a tocar la guitarra y ahora aprovecho este conocimiento para distraerme en mi casa con este instrumento«, dice con emoción Kruger.
Personas de hasta 90 años
El taller de instrumentación se complementa con el coro, explica el instructor Buenaño.
Éste destaca que los adultos mayores proponen los temas musicales y, dependiendo de su facilidad y mensaje, los aplican en las clases, en las que participan 80 personas con edades entre 60 y 90 años.
Ellos cantan y tocan guitarra, órgano y bongó. La música les permite distraerse y recordar con nostalgia y alegría sus años juveniles.
“La mayoría no sabía tocar instrumentos, pero con el tiempo aprendieron y ahora cantan con mucha energía«, desvela el instructor.
Vida robusta y enriquecida
La música ha robustecido y enriquecido la vida de estos jubilados, permitiéndoles rememorar sus momentos felices del pasado y experimentar otros nuevos.
Su entusiasmo y pasión por la música son claro ejemplo de que, aún en la edad avanzada, es posible disfrutar de la vida.
Días y horarios
Los talleres de canto e instrumentación que hemos mencionado, se realizan los días lunes, miércoles y viernes de cada semana, desde las 08h00 hasta las 12h00.
En Manta
El Hospital General Manta -también de la Seguridad Social ecuatoriana, pero radicado en la ciudad porteña de Manta- también ofrece a sus pacientes de la tercera edad, un programa variado de actividades en pro de la salud integral de sus respectivos cuerpos.
FUENTE: Boletín y foto cursados por el Hospital General Portoviejo (Ciudad de Portoviejo, Ecuador) a través de Margarita Pérez Verduga, oficinista en funciones de comunicadora social para esa casa de salud. Más las acotaciones introducidas por la Redacción de REVISTA DE MANABÍ.
