Nueva contribución informativa de la obstetra sexóloga que se dirige semanalmente a lectores de REVISTA DE MANABÍ. En esta ocasión sobre las causas por las que disminuyen o desaparecen el deseo sexual y las fantasías que suelen acompañarlo.

Autora: Lissette Crofford Vera*, MSc
La disminución o ausencia constante y persistente de deseo o fantasías en la actividad sexual, se define como falta de libido o trastorno del deseo sexual hipo activo (TDSH). Es un trastorno de la sexualidad que afecta tanto a hombres cuanto a mujeres, siendo más propensas las mujeres con una prevalencia aproximada de 10 % a 37 %.
Es el motivo de consultas más frecuentes entre las disfunciones sexuales y el causante de rupturas conyugales. En muchas ocasiones las personas no exponen su afectación porque sienten temor a ser juzgados y vergüenza al referir su condición, prolongando su trastorno.
Estadísticamente, se estima que una de cada 5 personas pierde su deseo sexual en algún momento de su vida.
La monotonía, conflictos de pareja, enfermedades crónicas (diabetes, hipertensión, cáncer), uso de alcohol y otras drogas; fatiga, depresión, ansiedad, medicamentos antidepresivos, el climaterio, la lactancia materna, experiencias traumáticas, estrés… son parte de una extensa lista de factores causales del TDSH.
La prevalencia del deseo sexual hipoactivo produce malestar en un 8.9 % de mujeres de 18 a 44 años; el 12.3 % en mujeres de 45 a 64 años; y el 15 % en mujeres de 65 años en adelante. Mientras que en varones suele afectarse a partir de los 50 años.
Estudios realizados al respecto señalan que los problemas conyugales y la falta de comunicación de la pareja, son un factor determinante del TDSH, deteriorando la dinámica entre ambos por falta de comprensión, lo que produce alejamiento y conformidad; desplazando su intimidad a un segundo plano y afectando su bienestar sexual.
Las mujeres, que se motivan a consultar más que los hombres, se observan angustiadas por la dificultad al iniciar la relación sexual. La falta de interés y deseo también pueden ser motivo de cambios hormonales, así como la vivencia de nuevas etapas en la vida de cada individuo (maternidad, menopausia), pero la comunicación en pareja, el tratamiento farmacológico y sexológico podrían modificar este trastorno a tiempo.
Por tanto, es necesario prestar atención al trastorno del deseo sexual hipo activo. Es un fantasma silencioso que deteriora poco a poco las relaciones conyugales, ignorando sus causales y añadiendo otras con el pasar del tiempo.
Recordemos que la salud sexual, según la Organización Mundial de Salud (OMS), es una parte fundamental de la vida para mantener el bienestar físico, emocional, mental y social.
RECOMENDACIONES
- Trabajar en la comunicación y comprensión de pareja, sin generar resentimientos. La sobrecarga de actividades laborales, fatigas por quehaceres domésticos, responsabilidades con los hijos, son algunos de los motivos de la carencia de deseo.
- Condiciones de salud. Mantener control y seguimiento adecuado en personas hipertensas, diabéticas u oncológicas.
- Otras formas de intimidad. Buscar un espacio para estar con tu pareja, dentro o fuera de casa: bailar, viajar, ir al cine o teatro, ir a la playa, conocer un nuevo restaurante o cocinar juntos; son acciones que van a despertar el deseo.
- Ser creativo. Explorar nuevas formas para aumentar la excitación.
- Ayuda profesional. La terapia sexual es un método que brinda herramientas, técnicas y estrategias para abordar el deseo sexual hipo activo; aumenta la autoestima, el autoconocimiento y el bienestar emocional y sexual en cada individuo.
Referencias
Cabello Santamaria, F., & Palacios, S. (2012). Actualización sobre el trastorno del deseo sexual hipoactivo femeninoActualización sobre el trastorno del deseo sexual hipoactivo en la mujer. Progresos de Obstetricia y Ginecología, 289-295.
De Dios Blanco, E., Duany Navarro, A., & Rojas Zuasnabar, L. (2016). Trastorno de deseo sexual hipoactivo femenino y masculino. Revista Sexología y Sociedad, 166-187.
Mundo, B. n. (2019). Obtenido de deseo sexual hipoactivo y qué se puede hacer para tratarlo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-45222325
Sanchez Bravo, C., Corres Ayala, N., & Blun Grynberg, B. (2009). Perfil de la relación de factores psicológicos del deseo. Salud Mental, 43-51.
Truppo, M. (12 de 09 de 2025). Falta de libido o pérdida del deseo sexual: ¿qué nos está pasando? Obtenido de https://www.unobravo.com/es/blog/perdida-del-deseo-sexual
* Lissette Crofford Vera, obstetra por la Universidad de Guayaquil y magister en sexología por la Universidad de Cuenca (Azuay). Trabaja en el área de Obstetricia del Hospital Rodríguez Zambrano de Manta. Fue docente de la carrera Técnico en Atención Primaria de Salud en Guayaquil y se inició como obstetra profesional en el Hospital Divina Providencia de San Lorenzo, Esmeraldas. Tiene formación de post grado en especialidades de medicina sexual y técnicas de sexología; sexualidad en la tercera edad; erotismo y estímulos sexuales; educación sexual y neurobiología del amor; terapia en pareja; y psicoterapia sexual y de pareja. Medio de contacto: doc25.liss@gmail.com
