En la ciudad de Portoviejo, provincia de Manabí (Ecuador), un ciudadano que de modo abrupto perdió movilidad y habla, consigue recuperarlas con un sencillo y asequible tratamiento de terapia física desarrollado en el hospital de la Seguridad Social.
Se trata de un hombre de 57 años de edad, Ramón Mera, quien hace poco sufrió un accidente cerebrovascular, seguido de un infarto al corazón.
Luego del percance en su salud, que lo dejó sin movilidad y sin habla, Ramón fue llevado al Hospital General Portoviejo por su esposa Romina Vinces, y allí recibió inicialmente atención de distintas especialidades.
Después, el fisiatra de la casa de salud hizo la recomendación que restauró la vida de Ramón: terapia física todos los días de la semana.
Testimonio revelador
«Hace dos meses que llegamos aquí: él en silla de ruedas y yo con muchas esperanzas de que ocurriera un milagro«, afirmó la esposa de Ramón mientras sonríe al verlo hoy caminando, hablando y haciendo sus terapias respectivas con apoyo de los terapistas hospitalarios.
Resultados visibles
El fisioterapista del Hospital, Fulton Ponce, recordó que el paciente llegó con una condición delicada, por lo que iniciaron con ejercicios suaves que fortalecieran piernas, brazos y tronco; logrando resultados que ahora son visibles.
«En dos meses él se ha recuperado mucho, y eso también depende de la voluntad del paciente y del apoyo de la familia«, afirmó el fisioterapista Ponce.
Recuperación tranquilizante
Apoyado en un andador, Ramón ya camina y poco a poco come y se baña solo, reconoció su esposa. Además está recuperando el habla, lo que ha devuelto tranquilidad a la familia.
«Gracias a la atención recibida por mi esposo en este Hospital, está vivo y recuperándose poco a poco«, finalizó Romina.
FUENTE: Hospital General Portoviejo (Ciudad de Portoviejo, Ecuador), mediante boletín y foto enviados a REVISTA DE MANABÍ por Margarita Pérez Verduga, comunicadora pública de aquella casa de salud perteneciente a la Seguridad Social.
