La reprogramación celular en humanos, para determinar si un fármaco puede rejuvenecer, es la prueba de fuego para las teorías más prometedoras en este campo, pues es un tratamiento que puede ralentizar o incluso revertir el envejecimiento biológico.

Los intentos por prolongar la esperanza de vida humana pueden abarcar desde una mejor alimentación y ejercicio, hasta la transfusión de plasma sanguíneo de donantes jóvenes. La FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos de los EE.UU.) afirma que dichos tratamientos carecen de cualquier evidencia de beneficio clínico.

En otras palabras, los intentos por prolongar la longevidad pueden implicar tanto modificaciones obvias en el estilo de vida, como charlatanería costosa. El envejecimiento es un proceso biológico que puede modificarse terapéuticamente, al igual que miles de otros procesos similares.

Se están realizando investigaciones científicas muy serias con resultados muy prometedores, pero por diversas razones no se están probando adecuadamente en humanos«, afirmó Felipe Sierra, del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento, de los USA.

La experimentación en la primera persona que participó en un ensayo clínico de terapia génica para trastornos oculares, incluido el glaucoma que puede causar ceguera, se centró en tres genes que pueden reprogramar parcialmente células viejas para restaurar la función de las neuronas que conectan el ojo con el cerebro.

Pero aún queda mucho camino por recorrer para demostrar que el fármaco funciona. La empresa que patrocina el ensayo, Life Biosciences, del profesor de Harvard David Sinclair, describe su misión como «revertir las enfermedades del envejecimiento».

FUENTE: Resumen de informaciones relacionadas, realizado por Gustavo Gaitán Thornee para REVISTA DE MANABÍ.