Finalistas de la elección Reina de Manta 2016. Manabí, Ecuador.
Las finalistas del concurso que eligió Reina de Manta 2016. En primer lugar, a la izquierda, la reina Joseleem González Mena. (Foto tomada del time line de Twitter, cuenta de la concejal de Manta, Verónica Abad.)

Usamos un televisor de pantalla plana, de plasma, y sintonizamos a Oromar TV en el canal 48 de TVCable. Pero el canal manabita de alcance nacional nos defraudó. La imagen era opaca y la señal interrumpida constantemente por manchas y rayas titilantes, cuando no se cortaba totalmente como ocurrió varias veces en periodos de al menos un minuto. Y para asegurarnos de no reclamar en vano, verificamos que la falla no fuera del televisor, monitoreando en ese momento a otros canales del mismo proveedor, que funcionaban muy bien.

Pasando al acto de la elección, matizado con abundante colorido y un poco de música, vimos una organización trabajada con gran esfuerzo y entusiasmo, que sin embargo pudo ser mejor de no haberse deslizado algunos errores que observamos a continuación.

El opening estuvo bastante bien pero no tan espectacular como esperábamos. Los intérpretes de “Manta se levanta” gustaron por la entonación y sincronía. Los presentadores, o maestros de ceremonia, actuaron con seguridad y siguieron a la medida el hilo de su libreto. Lástima que los recargaran con mensajes de gratificación y ellos mismos cayeron en el vicio de “irse” para dar paso a tandas de “mensajes comerciales”, que bien podían edulcorar con “mensajes de los patrocinadores”, por ejemplo.

La presentación de las señoritas candidatas se hizo en dos ocasiones, con vestimenta diferente en cada una. El desfile con bañador fue cadencioso y suelto, si bien al caminar de algunas de ellas quedó en evidencia el poco afán por la esteticidad. Para la muestra de los trajes de gala, quizá por lo estrecho de las faldas, algunas señoritas parecía que arrastraban los pies y tenían los brazos entumecidos. Y, debemos decirlo, no a todas sentó el diseño de vestido que mostraron.

El director de cámaras de Oromar TV se quedó corto en las tomas para mostrar adecuadamente el rostro y el cuerpo de las concursantes. Por otro lado, a diferencia de lo que Oromar hacía en sus inicios, cuando retransmitía un evento al aire libre, esta vez no hubo el paneo móvil de barrido y acercamiento sobre la multitud de espectadores.

Los cantantes hicieron lo que ellos saben hacer y por lo cual fueron invitados a la gala. Nos pareció que a Danilo Rosero sí le faltó “ángel”. Estuvo demasiado formal para un acto de masas.

Nicole Loor, la reina saliente, echó mano a un audiovideo para pronunciar su mensaje final como representante de la belleza manteña, pero particularizó mucho los agradecimientos. La gente que ayuda para que una reina cumpla su misión y buenos propósitos, lo hace con buena voluntad y sin esperar nada a cambio -o al menos eso creemos-, de modo que el tiempo empleado en puntualizar a los contribuyentes debió aprovecharlo para mostrar mejor sus realizaciones y adelantar la tarea que le espera como flamante reina de Manabí.

La respuesta de las señoritas a la pregunta oficial de qué harían para promover el desarrollo integral de su pueblo, con las excepciones de rigor, se notó predeterminada y, en ciertos casos, ajena a las inquietudes propias de mujeres tan jóvenes. Hay que orientarlas, pero no programarlas.

Diremos, por último, que al anuncio del veredicto salido del jurado elector le faltó la emoción de un necesario instante de suspenso.

MANTA, 02 de noviembre de 2016.