Los niños desnutridos, menores de cinco años, son en este momento el foco de atención del Distrito de Salud 13D02, que comprende a los cantones Jaramijó, Manta y Montecristi. Ha puesto en práctica el proyecto contra la desnutrición crónica y la estrategia de los mil días, contemplados en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2017.

Es un esfuerzo estatal para reducir los índices de mala nutrición prevalecientes en el Ecuador, donde la desnutrición crónica en menores de cinco años se sitúa en alrededor del 26%, que equivale a unos 368.540 niños que no han alcanzado la talla corporal correspondiente a su edad.

Para revertir esta situación a nivel distrital, los Equipos de Atención Integral en Salud (EAIS) -existentes en las 31 unidades del Distrito 13D02- realizan la primera evaluación corporal (peso y talla) de los menores a fin de determinar su condición nutricional. Parten de una media según la cual un niño menor de 2 años debe pesar aproximadamente 10 kilos y tener una talla de 75 centímetros de alto; si el peso es de solo 6 kilos y una talla de 67 cm, es un indicador de desnutrición.

Con los datos de esta primera evaluación, el EAIS reporta si el niño presenta desnutrición aguda o severa, procediendo a llenar una ficha de investigación epidemiológica para que un médico nutricionista decida si el caso amerita tratarse con micronutrientes, chis-paz y la vitamina A, además de iniciar un seguimiento cada 15 días.

Si el niño o la niña presenta desnutrición moderada o severa -que es adonde apunta este proyecto-, se suministra el Alimento Terapéutico Listo para su Uso, ATLU (El alimento terapéutico es una pasta espesa, lista para utilizar, altamente fortificada, a base de aceites y muy nutritiva, diseñada específicamente para el tratamiento y la prevención de la desnutrición aguda).

Viviana Santana, responsable en el Distrito de Salud 1302 de la estrategia nacional de los mil días, señala que: “Cada semana se evalúa el consumo del alimento; si el menor responde bien el tratamiento, a la semana debería subir un kilo”. Además indica que la mejoría se refleja en el aspecto del cabello; en que algunos niños empiezan a sentarse, otros se ponen hiperactivos y su piel pasa de ser seca a más humectada.

Explicó que en este proceso es de suma importancia el cuidado de los padres: no deben olvidar el alimento diario, que puede combinarse en sopas y cremas con frutas. La comida que reciba el niño o la niña debe ser una comida variada, nutritiva y equilibrada, completando estos tres componentes: proteínas, carbohidratos y grasas; y, las cinco comidas del día: en la mañana, a media mañana, el almuerzo, a media tarde y la merienda.

Con este trabajo 15 niños han sido recuperados hasta hoy en el Distrito. Según Santana, existen casos en que los menores no asimilan el tratamiento y es necesario derivarlos a un pediatra en el hospital.

Santana también aclara que, independientemente de la desnutrición que puedan presentar los niños o las niñas, se entrega vitamina A para ser suministrada desde los 6 meses hasta los 5 años de edad; y, chis-paz, desde los 6 meses hasta los 3 años de edad.

FUENTE: Distrito de Salud 13D02, mediante boletín informativo y fotos con firma de la periodista Rebeca Alarcón Mieles.- MANTA, 27 de junio de 2017.