Ha sido necesario armar un operativo policial extraordinario para blindar la seguridad pública de Crucita, el único balneario marino del Cantón Portoviejo. La presencia allí de gente que hace tabla rasa de las buenas costumbres sociales e infringe la ley, ha estado causando problemas a los habitantes y a quienes los visitan, particularmente a los turistas, haciéndose imperativo frenar a raya esta situación de riesgo.
Con esa finalidad, de precautelar la seguridad ciudadana, se han unido en un esfuerzo conjunto la Policía Nacional, la Intendencia provincial y la Comisaría cantonal de Policía, así como la Municipalidad de Portoviejo, para intensificar los controles en la Parroquia Crucita y sobre todo en el centro poblado.
Durante el último fin de semana fueron aprehendidos 10 individuos por conducir en estado de embriaguez, 23 fueron citados por varias contravenciones de tránsito y 10 vehículos quedaron retenidos. Los agentes del orden revisaron a 180 personas para detectar si portaban armas de fuego, armas blancas o algún tipo de sustancia (droga prohibida) sujeta a fiscalización. Así lo dio a conocer Edgar Cuvi, jefe policial de Tránsito de Manabí.
Julio Bermúdez, intendente provincial de policía de Manabí, dijo que hace un mes vienen realizando estos operativos, con controles en el tránsito que ingresa al pueblo y sale de él. Verifican que los bares, discotecas, restaurantes y otros negocios que atraen al público cuenten con los respectivos permisos de funcionamiento y que cierren sus puertas a las 02h00, como máximo. Además controlan que la gente no ingiera bebidas alcohólicas en la vía pública o que si lo hacen pongan límite a la ingesta.
Reducción de delitos
En el último operativo se clausuró un restaurante debido a que sus operadores se estaban excediendo en el expendio de bebidas alcohólicas, y además se citó a la persona que administra a cada uno de tres establecimientos.
Con sonómetros y personal de la Dirección de Ambiente del Municipio de Portoviejo también se inspeccionó que los escapes, tanto de motocicletas como de automóviles de cuatro o más ruedas, no supuren los decibeles permitidos por la ley.
“Estos controles permiten que la Parroquia Crucita esté más segura; de que ya no exista algún tipo de robo o acto que vaya en contra de la normativa jurídica. Hemos reducido los índices de accidentes y presencia de libadores (bebedores de alcohol) en las vías”, según el intendente Bermúdez.
Kléber Guerrero, comisario de policía de Portoviejo, recalcó que al momento existe un proceso de regulación de los locales de diversión en la parroquia y hasta el 30 de agosto se espera que todos tengan permisos del Cuerpo de Bomberos, Municipio y la Intendencia Provincial de Policía.
FUENTE: Ministerio del Interior, Redacción en Manabí, mediante boletín informativo y fotos.- MANTA, 08 de agosto de 2017.
