Murió Rosendo Delgado Garay, notable tejedor de la paja toquilla

Era uno del pequeño grupo de antiguos tejedores de sombreros finos de paja toquilla que aún pervive en la ciudad de Montecristi, de esos que han deslumbrado al mundo por el exquisito arte manual de producir aquellas prendas útiles y ornamentales, tan sedosas y flexibles que pueden plegarse sin daño hasta caber en una minúscula caja.

Rosendo Delgado Garay murió a la edad de 93 años (muy próximo a los 94), a las 06h00 del miércoles 16 de enero del 2019, en la misma ciudad donde nació y residió hasta el final. El deceso ocurrió en su domicilio, ubicado junto a la Calle Rocafuerte de Montecristi.

76 años de su vida los dedicó a tejer el sombrero fino de paja toquilla, que en un principio era utilizado solamente por campesinos locales que lo utilizaban para protegerse de la radiación solar durante las largas jornadas de trabajo.

Cuentan sus familiares que don Rosendo inició el oficio cuando tenía 17 años de edad, involucrándose directamente en todo el proceso de elaboración del sombrero. En los últimos años solo hacía el remate y el azocado, dejando a sus ayudantes el trabajo de lavado y secado, que después continúa con el apaleamiento utilizando un mazo, para terminar con el planchado y dándole la forma definitiva al sombrero antes de comercializarlo.

La familia recuerda que Delgado amaba su trabajo de artesano y comerciante de sombreros, actividades que solventaron su vida familiar. Uno de sus sombreros puede costar entre 40 y 1.200 dólares, según la puntada o fineza del tejido.

El tejido tradicional del sombrero de paja toquilla ecuatoriano fue declarado como “Patrimonio de la Humanidad” por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura) el 5 de diciembre del 2012. 

Según el Ministerio de Turismo del Ecuador, la Unesco ha reconocido igualmente otras riquezas culturales de este país: Quito, Patrimonio Cultural de la Humanidad (1978); Islas Galápagos, Patrimonio Natural de la Humanidad (1979); Parque Nacional Sangay, Patrimonio Natural de la Humanidad (1983); Cuenca, Patrimonio Cultural de la Humanidad (1999); y el Patrimonio Oral y las manifestaciones culturales del pueblo Zápara, proclamada obra maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial (2001) e incluida en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en el 2008.

FUENTE: Gobierno municipal de Montecristi, mediante boletín informativo y fotos con firma de Sofía Paredes Rivera, directora de comunicación social.
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