Este es el “Plan de Trabajo” del Prefecto electo de Manabí

Fiel a su filiación política -socialista bolivariana-, el prefecto electo de Manabí, Leonardo Orlando Arteaga, se propone desarrollar su gestión gubernativa siguiendo lineamientos propios de la “Revolución Ciudadana” pasada. Esto puede intuirse leyendo con atención su “Plan de Trabajo”, presentado al Consejo Nacional Electoral (CNE) para inscribirse como candidato antes de la campaña preelectoral de los comicios seccionales celebrados el domingo 24 de marzo del 2019. El estilo populista, que presume reivindicar los derechos y aspiraciones de los ciudadanos menos provistos de la sociedad, está patente en el hilo conductor de dicho plan, reiterativo en compromisos de solidaridad, inclusión económica y social, equidad distributiva y otros términos de ese jaez.

Orlando se ha comprometido con sus electores a ejecutar un Plan de Gobierno enmarcado en la Constitución Política del Estado ecuatoriano, en el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas, y en el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (COOTAD), leyes que norman el funcionamiento de los gobiernos provinciales y les confieren las competencias administrativas correspondientes.

Ese Plan consta de 60 páginas, tamaño A4, digitadas a doble interlineado. Se ciñe al formato exigido por el CNE, y su contenido secuencial expone las motivaciones socio políticas de lo que sería el nuevo Gobierno provincial, que se sustentaría en principios de organización, eficacia, honestidad, rendición de cuentas, transparencia, participación ciudadana, equidad social y promoción del “desarrollo inteligente”. Se desplegará sin ir más allá de las competencias legales asignadas a los gobiernos provinciales, priorizando la vialidad rural, la conservación de las cuencas hidrográficas, los sistemas de riego, la gestión ambiental y el fomento agropecuario, gestionando paralelamente la cooperación internacional que haga falta para todas esas tareas.

Leonardo Orlando Arteaga, en su casa (De su perfil en Facebook).

Para armar este Plan, Orlando ha revisado diversas fuentes oficiales de información estadística que le permitieron tener un diagnóstico revelador acerca de la situación actual de Manabí, cuya población total era de 1’390.538 habitantes en el año 2010 cuando se hizo el último censo nacional de población y vivienda. Al finalizar el año 2018, según la proyección del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), la población manabita se cifraba en 1’537.090 habitantes, un 9,42 % del total nacional. El 55,54 % es urbana, y el 44,46 % rural. Del total, 773.965 son hombres y 763.125 mujeres. Pero, en general, el 57,74 % vive bajo el umbral de la pobreza (31,06 % pobreza y 26,68 % pobreza extrema). 47.479 personas acusan algún grado de discapacidad: física, 54,62 %; intelectual, 16,31 %; visual, 13,79 %; y, auditiva, 8,75 %. El 22.18 % de este grupo se halla en la zona rural.

El peso poblacional se concentra en 8 cantones con más de 50 mil habitantes cada uno: Portoviejo, 280.029 (20,4 %); Manta, 226.477 (16,5 %); Chone, 126.491 (9,2 %); El Carmen, 89.021 (6,5 %); Jipijapa, 71.085 (5,2 %); Montecristi, 70.294 (5,1 %); Sucre, 57.159 (4,2 %);  y, Pedernales, 55.128 (4 %) {Censo poblacional 2010, INEC}.

Las cifras estadísticas también desvelan que gran parte de esa población tiene muchas necesidades insatisfechas. La escolaridad básica apenas sobrepasa el 70 % y el bachillerato el 50 %, siendo esto más crítico en las zonas rurales a las que va dirigida la gestión del Gobierno provincial. Hay cantones en donde la vialidad rural es mínima, como en Paján, 24 de Mayo y Olmedo. El servicio de agua potable y la infraestructura sanitaria faltan en casi todas las poblaciones del campo.

Orlando (segundo por la derecha), en medio del asambleísta Carlos Bergmann (c.), el alcalde reelecto de Portoviejo, Agustín Casanova (der.) y el alcalde electo de Manta, Agustín Intriago.

Así que el Plan de Orlando se enfoca en una gestión coordinada con los GAD cantonales y parroquiales, con los organismos públicos nacionales que atienden asuntos de vialidad, transporte, irrigación, ambiente, salud, educación y otros, e igual con universidades y escuelas politécnicas. He aquí algunas de sus promesas:

Actualización del Régimen Orgánico Funcional y Reglamento del Gobierno provincial; crear un modelo de distribución presupuestaria basado en dos parámetros: por cantidad de habitantes y por corrección de brechas de desigualdad en el desarrollo; crear una Unidad de Asesoramiento Jurídico y Patrocinio a los sectores más vulnerables de la producción campesina y pesquera; crear la Empresa Pública Desarrolla Manabí, para impulsar y fomentar toda la cadena de producción agropecuaria y pesquera. Conjuntamente con las universidades, desarrollar un estudio para la creación de tres polos de desarrollo económico: uno en el norte, otro en el centro y un tercero en el sur de la provincia; organizar y desarrollar ferias de productos agropecuarios y pesqueros.

También: crear centros de comercialización agropecuaria (promete 2 hasta el 2021); crear parques ecológicos; crear viveros forestales; incentivar la creación y desarrollo de cooperativas dedicadas al transporte rural de pasajeros y carga; crear un sistema de transporte para emergencias humanas que ocurran en la zona rural; incentivar la creación de cooperativas de transporte comunitario; crear varias Escuela de Familia que eduquen sobre valores cívicos y sociales; fomentar la actividad deportiva e instituir las Olimpíadas de Juegos Tradicionales Ancestrales; levantar un Catastro y Cartografía del Patrimonio Cultural; promover concursos de investigación, innovación y emprendimiento.

Leonardo Orlando asegura que expedirá las ordenanzas provinciales que sean necesarias para cumplir sus promesas y que toda su gestión tendrá en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sustentable (ODS) planteados por las Naciones Unidas.

Para ver el Plan de Trabajo completo, haga clic sobre el enlace adjunto:

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