Se acerca un nuevo invierno tropical y la posibilidad de una larga temporada de lluvias torrenciales. Esto ha puesto en alerta a la Administración municipal de Manta, sabedora de antiguas experiencias con gran parte de la ciudad inundada de agua y lodo, impidiendo la circulación vehicular y causando daños a los bienes públicos y privados, con mucha molestia para todos.

Y puesto que es mejor prevenir que lamentar, el Municipio se ha dado la tarea de tomar precauciones. Entre otras cosas, está limpiando de lodo, malezas y escombros los cauces naturales de las escorrentías (ríos de invierno) que, en conjunto, suman unos 27 kilómetros repartidos dentro de la urbe.

Algunos obreros trabajan en el desbroce de malezas y desalojo de escombros y basuras acumulados en los canales y sus riberas. En el Río Muerto este trabajo se halla en un 22.11 %; en el Manta, en un 35.13 %; en el Burro, en un 59.63 %; y, en el Bravo -a la altura de los barrios Altagracia y San Agustín-, en un 81.75 %, lo que en conjunto equivale a un 50 % de avance.

En el Río Burro, de 15 kilómetros de extensión, aún está por trabajarse en los tramos cercanos a los barrios Jocay, La Paz y San Pedro. En tanto que en el Río Manta, de 4 kilómetros, se intervendrá por la parte del Barrio 15 de Septiembre. En el Río Muerto, de 6 kilómetros, se trabajará detrás de La Florita y Costa Azul. Por último, el trabajo en el Río Bravo, de 2 kilómetros, está en su fase final.

Al finalizar el proceso de cada tramo ingresará el equipo técnico de fumigación, una forma de mitigar los estragos por el crecimiento de malezas e insectos vectores de enfermedades.

A estas intervenciones se suma el retiro de maleza y basura amontonadas en pequeñas quebradas, barrancos, cañadas y taludes a lo largo y ancho del territorio cantonal, labor que ejecuta el Gobierno municipal de Manta a través de su Dirección de Higiene y en concordancia con el Plan Invierno.

FUENTE: Gobierno municipal de Manta, mediante boletín y fotos.