“¡Dios me levantó!”, asegura paciente que superó a la covid-19

A sus 76 años, diabética e invidente, la ciudadana Rosa Coronel -originaria de Manta (Ecuador) y residente en la misma ciudad- luchó contra el coronavirus y salió ganadora, gracias a su fe en el Señor nuestro Dios Todopoderoso y creador del universo.

“¡Dios me levantó! A pesar de que estuve con mucha fiebre, dolor en los huesos… no podía respirar, me pusieron oxígeno; tampoco comía y me daba mucho frío. Las licenciadas (por las enfermeras) me decían: ‘Rosita, coma’. Yo solo oraba y me encomendaba a Dios”, narra la paciente, que es moradora en la Parroquia Tarqui.

En la primera semana de internada ella no sabía que tenía la covid-19. Se enteró después, tras las pruebas que le realizaron en el Hospital del IESS, en Manta.

Este crucifijo pende en una de las paredes de la habitación que Rosita ocupa en su casa./ GAD Manta

En casa, toda su familia estaba aterrada, llena de miedo. Las probabilidades de vida en un adulto mayor con coronavirus son mínimas. Pero Rosita se ha convertido en un símbolo de esperanza para Manta, el país y el mundo.

“Había visto las noticias, sabía que eso es peligroso; pero yo me pasaba rezando, más que durmiendo. Hasta que un día el doctor entró al cuarto donde estaba y dijo: ‘Ella ya está bien, le vamos a dar de alta. ¡Qué alegría tan grande que sentí!”.

Después de haber estado hospitalizada durante 20 días, Rosita volvió a casa, donde continúa su recuperación. Todo está impecable, limpio. Su esposo Martín y sus hijos Janeth y Jonathan la cuidan mucho e implementan todos los protocolos de seguridad antes de entrar y dentro de la casa.

Rosita Coronel es asistida en su casa por una enfermera del Hospital del IESS./ GAD Manta

“La felicito, usted es de buena madera, me dijo mi hijo. Ahorita, gracias a Dios, estoy bien. En mi familia nadie se contagió, aunque al principio todos tuvieron malestar; pero están bien”.

El caso de Rosita da esperanza a sus vecinos, amigos y a quienes ya conocen su historia. Ella solo pide a la gente que se cuiden, que no se expongan y que jamás pierdan la fe.

Rosita es una de las 780 personas de Ecuador dadas de alta médica después de haber sido contagiadas por el coronavirus.

FUENTE: Gobierno municipal de Manta, mediante boletín y fotos.