Con un poco más de calma luego del sacrificio violento del periodista manabita Gerardo Delgado Olmedo, sucedido el miércoles 10 de agosto del 2022, escribimos estas líneas para sumarnos al clamor de quienes piden esclarecer bien ese acto criminal y castigar severamente a los responsables.

Este contenido es parte de REVISTA DE MANABÍ

No hay certeza aún acerca de quién mandó matar al comunicador social, ni las motivaciones detrás de tan repudiable decisión. Y persiste la duda de si los autores materiales del crimen son, en efecto, los dos jóvenes detenidos que ha mostrado la Policía Nacional.

La relevancia de este caso no radica solo en el hecho de que la víctima era un periodista joven, en el ejercicio pleno de la profesión y aclamado por su audiencia. Se trata del síntoma de un mal muy grave que atemoriza a la sociedad en su conjunto: el enseñoramiento de la maldad más cruel por la ambición al poder que permite amasar fortunas para una vida descontrolada de lujos y placeres.

Quienes van detrás de aquel propósito no dudan en utilizar a las personas desinformadas o mal informadas que viven en pobreza extrema y son presa fácil de caer en delitos graves a cambio de una migaja económica. Esto explica que haya tantos jóvenes que, posiblemente drogados, matan por una paga miserable.

Después del asesinato del periodista Delgado Olmedo se han divulgado, sobre todo a través de las redes sociales activas en Internet, algunos indicios de que el crimen tendría motivación política electoral por cuanto la víctima encabezaba una lista de pre candidatos y candidatas a concejales de Manta por la alianza entre los movimientos partidistas Revolución Ciudadana y Sí Podemos.

Gerardo Delgado celebrando con su madre Conchita Olmedo. / FOTO: Tomada del perfil de OLA MANTA TV en Facebook

Según esas develaciones, algunas contenidas en audio videos, Delgado -por su gran popularidad como conductor de las transmisiones periodísticas directas a través de su canal Ola Manta TV en Facebook Live- se perfilaba como uno de los aspirantes a concejal con mejores posibilidades de ganar y de paso hacer ganador al pre candidato a ser alcalde de Manta por la misma alianza partidista.

Y como, pese a su pre candidatura política seguía ejerciendo el trabajo periodístico, criticaba con dureza el desempeño de ciertos mandatarios públicos que -a criterio de él- no cumplen a cabalidad sus obligaciones y sin embargo aspiran a ser candidatos para lograr la reelección o para desempeñar otras funciones en el sector estatal.

Las críticas rayaban también a comunicadores sociales empleados en instituciones públicas dirigidas por políticos que eran el blanco de las diatribas de Delgado.

Mas, cualquiera sea la motivación esgrimida para cometer el asesinato, lo cierto es que nadie tiene derecho a segar vidas humanas, por ningún motivo. Y las autoridades oficiales encargadas de administrar justicia tienen el deber de hacerlo correctamente, sin dejarse amedrentar ni claudicar por tentaciones reprochables.

Sirva este caso para que la opinión pública nacional se una monolíticamente a pedir que el Estado active todas sus capacidades y recursos a fin de combatir con sumo rigor la criminalidad enseñoreada últimamente dentro del Ecuador.

– Editorial de REVISTA DE MANABÍ.

Centenario del Cantón Manta (1922 -Nov. 04- 2022).