«Una serie de factores incidieron para que no se concretara ese objetivo, principalmente la demora de la terminación de los trabajos de reconstrucción del aeropuerto destruido por el terremoto de 2016.»
@DavidRamírezPO *
A propósito del vuelo inaugural Panamá-Manta, se ha desatado una ola de conjeturas que buscan adjudicarse la autoría de esta aspiración de vieja data de los manabitas que residimos en el exterior. Siempre fue un sueño que, a la par con su crecimiento, la ciudad contara con conectividad que nos permitiera arribar directamente a Manta, sin necesidad de llegar a Guayaquil o Quito.
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Entre finales de los años setenta y principios de los ochenta del siglo anterior, el mantense Héctor Delgado, dueño de la empresa Delgado Travel, promovió exitosamente cuatro vuelos charter directos (Nueva York-Manta) de la extinta aerolínea Ecuatoriana de Aviación. El propósito fue probar a las autoridades ecuatorianas que existía el mercado y era factible una ruta permanente.

Los intereses económicos del centralismo nunca accedieron a que Manabí consolidara esa ruta. Las gestiones se mantuvieron a través de las organizaciones cívicas en el exterior, de tal forma que alrededor del año 2.000 se retoma la iniciativa, apuntando a que debía concretarse coincidiendo con la conmemoración del centenario de cantonización de Manta en 2022.
Una serie de factores incidieron para que no se concretara ese objetivo, principalmente la demora de la terminación de los trabajos de reconstrucción del aeropuerto destruido por el terremoto de 2016.

En 2015, un grupo liderado por el empresario Carlos González Artigas sintoniza con la necesidad de que Manta debe desarrollar su propia conectividad internacional e inicia gestiones paralelas a las enunciadas aquí previamente. La gestión se cristaliza con la aerolínea COPA y el resultado es el que tenemos hoy.
Esta historia, a vuelo de pájaro, no es otra que la consecución de una meta común de la que han sido gestores muchos compatriotas y que ha llevado varias décadas. Entonces, mal puede el alcalde Agustín Intriago atribuirse esta conquista que empezó a germinar, incluso antes de que él naciera, como se ha contrastado con medios de prensa, fotografías y testimonios de quienes hemos estado en el proceso.

Quienes desde alguna coyuntura política o cargo de elección sumaron en esta cruzada, no hicieron sino cumplir con su deber; en tal virtud, este logro debe ser percibido como un triunfo de Manta, como resultado de la perseverancia de quienes hacemos patria fuera del país y que, a final de cuentas, somos los que vamos a sostener la operación y para lo cual el Gobierno debe cumplir en dar las facilidades para que se fortalezca.

* David Ramírez Bravo es periodista ecuatoriano formado en la ciudad de Manta, provincia de Manabí. Desde hace más de 30 años reside en la ciudad de Nueva York (E.U.A.), pero sigue al día los acontecimientos de Manabí, particularmente de Manta, mediante contactos con sus familiares y colegas de confianza, aparte de visitar constantemente la ciudad donde se formó.
