Recuerdo histórico sobre la conducta libertaria e independentista de la provincia de Manabí, destacando su participación en los hechos decisivos de la revolución liberal que transformó a la entonces joven República del Ecuador y el indómito proceder manabita que siguió a esa lucha fragorosa y que las nuevas generaciones de hoy admiran con nostalgia.

Joselías Sánchez Ramos

Joselías Sánchez Ramos / sjoselias@gmail.com / Manta, 2026-05-04

Hola amigos. Mayo y junio son meses alfaristas. El título de este ensayo de comunicación histórica implica un hombre, un período de tiempo y una reflexión. Manabí, primero, luego Guayaquil, proclaman a Eloy Alfaro como Jefe Supremo de la República. Estos hechos forman parte de un proceso que se inicia el 5 de junio de 1864.

Hace unos años escribí un ensayo histórico sobre esta gesta del pueblo de Chone. Surge luego de escuchar una vigorosa exposición de don Enrique Delgado Coppiano (+) sobre “La Revolución Alfarista y su incidencia en el entorno histórico del Ecuador”.

En aquella ocasión del 2005, en mi condición de docente de la UEAM fui invitado para hablar sobre la “Libertad de pensamiento y expresión de la Revolución Alfarista”

Recuerdo a don Enrique, junto el Dr. Medardo Mora Solórzano (entonces rector de la ULEAM) y al Dr. Marco Zambrano Z. (en ese entonces, decano de la extensión y hoy rector de la ULEAM) quien, conjuntamente con el prefecto, Econ. Leonardo Orlando, convocan a los manabitas para conmemorar esta fecha.

CHONE, MÁS ALLÁ DE LA LIBERTAD.

Chone es cabecera cantonal de uno de los 22 cantones de la Provincia de Manabí. Manabí es una región costera del Océano Pacífico, una de las 24 provincias de la República de ECUADOR, América del Sur.

En sus 19.516 Km2, su millón seiscientos mil habitantes, cholos y montubios, han estructurado una región geográfica de especiales características, donde sobresale su poderosa identidad cultural que ha hecho de la unidad (manabitismo) en la diversidad (22 cantones diferentes) su fortaleza, y de la libertad un paradigma.

En la norteña ciudad de Chone, convocados por la Prefectura y la ULEAM, los manabitas nos reunimos para hablar sobre el 5 de mayo de 1895, fecha en que Chone proclama la Revolución Alfarista. Hasta el 2026, transcurren 131 años.

Generalmente se ha escrito la historia oficial; le toca a la Universidad investigar la otra historia”, sostiene el maestro Medardo Mora Solórzano. Es lo que hoy está haciendo el rector Marcos Zambrano.

Todos sabemos que Manabí fue el cuartel general de Alfaro. Con el surgimiento del alfarismo montonero se libraron incontables batallas. Cuando el caudillo se encontraba en otras localidades del país, débil en sus tropas, inmediatamente recurría a sus montuvios macheteros. Ellos, por centenares, en presurosos corceles se desplazaban al llamado del jefe para combatir contra los gobiernos conservadores, a favor de los principios liberales, aún a costa de sus vidas.

Luego de más de 30 años de insurgencias, revueltas y levantamientos armados, destierros, persecuciones y prisiones, el proceso histórico estaba listo, maduro para su culminación.

Fue el pueblo de Chone, el primero en la provincia de Manabí y en el Ecuador, que lanzó su manifiesto en ejemplar expresión de patriotismo, proclamando al viejo luchador como Jefe Supremo de la República.

La acción se produjo el 5 de mayo de 1895. “Los chonenses delegaron en Alfaro todas las facultades y poderes para la consecución de una honrada generación política en el país”.

COMBATE DE LOS AMARILLOS.

El preludio de esta proclama es el combate de “Los Amarillos”, sitio cercano a Chone. Ocurre el 1 de mayo de 1895. En este combate muere el Crnel. Mauro Ramos Iduarte, valiente mejicano, temible con la espada, fino y culto en sus maneras, fuerte en la polémica y suave en la palabra, caballero, escritor y soldado cuya sangre riega el campo de la libertad y alienta a la juventud chonense.

LOS JÓVENES Y LA LIBERTAD

Al final del aquel evento (2005), que tuvo lugar en el salón “Marco Quinto Andrade” del Sindicato de Chóferes, tuve la oportunidad de dialogar con muchos jóvenes de entonces.

Con énfasis y sano orgullo, proclamaban: “Nosotros hemos entregado a los ecuatorianos la más bella herencia: la libertad”.

CINCO DE MAYO.

Cada 5 de mayo, la juventud chonense vuelve a reunirse. Este año, convocados por la Prefectura Provincial y por la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

Los manabitas tenemos una identidad definida que nos alienta y llena de orgullo. A los 131 años de esta proclama, el eco de esa gesta sigue latente en las nuevas generaciones. Alfaro es inmortal.

Los manabitas de Montecristi también sienten lo mismo. Alfaro nace aquí el 25 de junio de 1842. Cuando tenía 22 años, el 5 de junio de 1864, inicia su revolución en el sitio Colorado, secuestrando al Gobernador Militar, Gral. Francisco Javier Salazar. Allí se gana el mote de “Águila Roja”. Allí se escucha por vez primera: “¡Viva Alfaro, carajo!”.

Recuerdo la proclama que con énfasis pronuncia don Enrique Delgado Coppiano: “No es el 5 de junio de 1895 la fecha de la proclamación de Eloy Alfaro como Jefe Supremo, sino el 5 de mayo de 1895, acaecido en Chone.

¿Por qué en esa fecha, hace ya 131 años, los manabitas de Chone proclaman a don José Eloy Alfaro Delgado como Jefe Supremo y le disponen que gobierne la República?

¿Por qué los manabitas de esa época, reunidos en Chone, tienen el valor supremo de desconocer y declarar reo al presidente de la República?

¿Por qué esos manabitas, hasta que se presente el General Alfaro, encargan el mando supremo al Gobernador Civil y Militar de Manabí, disponiendo que opere del modo más conveniente para alcanzar triunfos y capitulaciones, exigir contribuciones, llamar al servicio activo, disponer de los prisioneros de guerra y heridos, confinar o expatriar a los opositores, o castigar la insubordinación?

Para comprender esta actitud, actitud de manabitas de una época diferente y distante; para comprender su identidad cultural de hoy y configurar su visión comprometida con la unidad de la república, ensayo algunas reflexiones (Por favor, hágame conocer las suyas a sjoselias@gmail.com).

  • Los manabitas tienen muy desarrollado el sentido de libertad. Lo han ido insertando en sus genes a lo largo de varias centurias.
  • Ser manabita es ser libre e independiente. No fue sojuzgado por los españoles. El propio Rey de España le reconoce la propiedad de la tierra. Se reconoce a sí mismo como parte de una entidad territorial, regional y política. No requiere de la autorización de Guayaquil para poner en funcionamiento su Cabildo en Portoviejo. Tiene independencia económica por su producción agrícola y su comercio internacional.
  • Paga el tributo por la independencia y a la Gran Colombia le compra toda la tierra de la región. La región es, entonces, manabita, le pertenece a todos los habitantes. Estos se mueven de un lado a otro, sin trabas y sin permisos, porque la tierra es común a todos. Sobre este territorio regional se constituye la Provincia de Manabí.
  • Este sentido de libertad, su contacto con el mar y otras culturas, que se asientan en su territorio, su comercio de exportación e importación, vigorizan nuevas ideas, maneras de ser diferentes, costumbres que se van asumiendo como propias, nuevos sentidos de la vida que lo hacen optimista, independiente y querendón de lo suyo. No le serán extrañas las ideas de la Revolución Francesa.
  • El manabita es un hombre culto, se percibe en los nombres de sus hijos que surgen de las lecturas de los clásicos, apareciendo extraños para otros ecuatorianos quienes lo califican peyorativamente como montubio, hombre del monte, provinciano, hombre de provincia, calificativos que, con el paso del tiempo, va transformando en fortaleza para construir su propia identidad cultural como montuvio manabita.
  • Surge una nueva manera de pensar que se vigoriza a lo largo de más 30 años de luchas comandadas por la espada libertaria y el pensamiento laico de Eloy Alfaro, desde su acción de armas en el sitio Colorado de Montecristi.
  • Alentados por el ideario alfarista, los manabitas de Chone, en nombre de la República, lo proclaman Jefe Supremo el 5 de mayo de 1895. Luego marcharán hasta Guayaquil, junto a otras fuerzas revolucionarias, para exigir, el 5 de junio de 1895, se reconozca a su líder, a Eloy Alfaro, como Jefe Supremo de la República.
  • Este proceso genera un sentido de liderazgo que fortalece la identidad regional, comprometiéndola con el destino y la suerte de la República.
  • Alfaro es el paradigma de este afán de los manabitas por la unidad nacional. Como gobernante dedicará gran parte de sus esfuerzos en la construcción del ferrocarril Guayaquil – Quito, como un instrumento de unidad nacional.
  • A fines de siglo XX, los manabitas proclaman la autonomía provincial y/o regional como un instrumento de unidad nacional.

Este ensayo de comunicación histórica aspira fortalecer la memoria histórica de los ecuatorianos, de manera particular de los jóvenes estudiantes que se educan en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí.

Las crónicas están allí. Unas más cercanas que otras. Todas coincidentes en perpetuar acontecimientos que forman el ideal del pueblo manabita y fortalecen su pasión por la libertad.

Durante estos 131 años, han pasado muchas cosas: guerras y revoluciones en el mundo, crisis económicas, transformaciones tecnológicas y avances científicos inimaginables.

Han cambiado los soportes en los que se publican las noticias y la vía para transmitirlas, pero lo que no debe cambiar en los manabitas es su memoria histórica, porque en ellas reside su identidad.

* José Elías (Joselías) Sánchez Ramos es ciudadano de la ciudad de Manta, provincia de Manabí, República del Ecuador. Periodista y educador de larga data, político, historiador y escritor. Es cofundador de la Unión Nacional de Periodistas (UNP), núcleo de Manta; fundador de la Escuela de Periodismo que lleva su nombre en la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM). Creó y presidió hasta hace poco el Comité Cívico por la Memoria Histórica de Manta. También es gestor de la institucionalidad de la Cultura Cholo – Montuvia del Ecuador.