Lo que sigue a continuación es un cuento brevísimo acerca de un jovial perro mascota que, recostado mansamente en una playa de idílico paisaje marino, inspira a su amo a interrogarse sobre las vivencias fraguadas en la juventud y cómo estas, en la soledad de la vida adulta, le llevan a descifrar su presente mientras piensa qué le depara el destino.

Autor: Franklin Castro

Con este frío sí vale una tacita de té frente a la playa, leyendo mi novela ya impresa y viendo a mi perro correr por la arena, tan despreocupado que la ola viene y toca sus frágiles patas, y el té toca mis labios.

Todo esto sucede mientras añoro mi lejana ciudad, perdida en el tiempo de la memoria. La tarde no quiere morir, el ocaso me mira de lejos.

Nicanor, como he llamado a mi perro, me queda mirando con esa nostalgia que solo él me puede transmitir. Tan solo quiero mirarlo. Dentro de mi serenidad, me recuerda a aquel perro con el cual jugaba en mi niñez, en la casa de la abuela. Nicanor es mitad aventura, mitad alegría, en este punto geográfico rodeado de sal y mar.

He cerrado la novela; lo llamo, y fiel acude a mi lado. Prometo, Nicanor, que mañana empiezo a escribir el otro libro, aquel que me acompañará mientras desnude de las neuronas mis recuerdos, hasta que encuentre la calle fría de la cual me fui hace años y vea si existen los rosales en el frente de la casa que guardó mi presencia, décadas antes de lanzarme al mundo a descubrir nuevas letras.

Nicanor me mira; yo no quiero hacerlo ya. El té me acompaña, mientras recordaba aquella persona de la que me despedí con la promesa de decirle que algún día regresaría con la maleta llena de arena, mis libros gastados, de hojas amarillas por el castigo implacable del tiempo transcurrido, y los zapatos gastados por el calendario.

Nicanor, ¿sabes?, tengo una duda que me asalta….

Acerca del autor

El autor del cuento que precede es Franklin Carlos Castro Pilay, 42 años, ciudadano de la provincia de Manabí (Ecuador) radicado en la ciudad de Portoviejo. Es licenciado en Cultura Estética y Artes, por la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación, de la Universidad Técnica de Manabí (UTM) donde continúa una licenciatura de químico-biólogo. Su preparación en áreas artísticas comprende pintura, dibujo, artes escénicas y expresión corporal. Y de la Federación Deportiva de Manabí ha recibido capacitación como ajedrecista.

Se ha nutrido de conocimientos adicionales participando en diversos cursos y seminarios concernientes a su especialización; y en algunos complementarios, incluyendo aprendizaje del idioma inglés.

Ha ejercido la docencia impartiendo clases de las materias que domina.