Ilustrados gestores culturales de Manta (Ecuador) se han propuesto, durante los últimos años, desentrañar la historia verdadera de la primitiva Cultura Manteña. Como parte de un entusiasta esfuerzo común, pero tomando diversos referentes, apuntan a desvelar que su pasado es colosal y esplendoroso. Y ahora se anuncia un próximo encuentro de quienes conocen mejor el historial de las balsas manteñas, que navegaban por los mares del mundo intercambiando saberes y mercaderías.
—0—
La ciudad que fue epicentro de las grandes balsas manteñas que surcaron el mar antes de la llegada de los conquistadores españoles a tierras de Suramérica, será por unos días la sede de un simposio internacional que se viene organizando desde principios del presente año 2026 y ha generado el interés y la atención de la comunidad científica y académica.
El tema es que, de acuerdo con la relación de Sámano -que es como se conoce al relato del cronista Juan de Sámano- quien describe en detalle el primer encuentro de las embarcaciones españolas con una extraña nave tripulada por 20 gentes, lo que aconteció el 26 de septiembre de 1526, encontrándose el barco de Pizarro camino al sur, piloteado por Bartolomé Ruiz, según Mauricio Quiroz.
Aquí surgen dos puntos de inflexión: 1. Este episodio constituye el primer encuentro con el esplendor, la riqueza y la tecnología de las civilizaciones ecuatoriales; y, 2. Para los españoles fue una sorpresa mayúscula encontrarse con una embarcación comparable a las propias carabelas, pero con una estupenda capacidad de treinta toneladas; y eran dirigidas por guaras, de modo que habían remontado hacia el norte, llegando a México.
Se trató de una ingeniería naval sorprendente.

La llamada relación de Sámano, es un informe de cinco páginas, elaborado por Juan de Sámano y Francisco de Xerez. El historiador peruano, Raúl Porras Barrenechea, propone que la redacción del texto, cuyo original reposa en la Biblioteca de Viena, le corresponde a Francisco de Xerez, cronista de Pizarro, que es uno de los 13 de la fama.
Lo cierto es que la relación describe perfectamente el primer encuentro de los conquistadores ibéricos con hombres de la civilización manteña, según todas las fuentes. Pues nadie desconfía que la balsa es manteña, salvo algunos que creen que era una embarcación tumbesina (originaria del territorio de lo que hoy es Perú).
Sin embargo, hay un dato sorprendente. El historiador ecuatoriano, Fernando Jurado, plantea abiertamente que, en el siglo XIV, Tupac Yupanqui estuvo en Manta. Que el emperador inca era un gran navegante y que, asentado en tierras ecuatorianas de lo que ahora es la provincia de Manabí, hizo construir unas doscientas balsas con las que logró cruzar todo el océano del sur (recién en 1513 fue bautizado como Pacífico, por Vasco Núñez de Balboa), llegó a Polinesia y habría regresado un tiempo después con gentes y bienes naturales de la actual Oceanía. Este es el viaje más grandioso de las indias, del que tuvieron noticia los cronistas de indias y relataron la antigua leyenda.
Igual que usted, otras personas ven REVISTA DE MANABÍ, medio idóneo para publicitar productos y servicios. Consultas vía WhatsApp (audio/texto): +593 93 900 2541.
Tupac Yupanqui gobernó entre 1471 y 1493, fue el rey que logró la expansión del Tahuantinsuyo, desde el Río Maule, en Chile, hasta en Río Angasmayo, en Colombia; y era el heredero del gran Pachakutik, padre de Huayna Cápac y abuelo de Atahualpa. De manera que desde que se produjo el encuentro con la balsa manteña (1526) habían transcurrido 40 años de aquel fantástico viaje y era obvio que los indios tenían un dominio absoluto de su técnica de navegación.
Hay que averiguar a fondo qué ocurrió en el viaje fantástico, que fue reproducido dos veces, en el siglo XX, por los navegantes Thor Heyerdahl y Vital Alsar Ramírez, que llegaron al continente australiano. Y también, por qué razón el profesor peruano Manuel del Busto, en su obra «Tupac Yupanqui, descubridor de Oceanía«, argumenta que efectivamente fue Tupac Yupanqui quien organizó la expedición y que navegantes ecuatorianos y manteños lo guiaron hasta las islas de Mangareva y Vanuato.
Hay mucho que discutir, escribir y evidenciar sobre la grandeza de la balsa manteña, si queremos entender su origen y defender su autoría.
Por eso, el Comité Cívico de la Memoria Histórica de Manta, organismo creado por la alcaldesa de Manta, Marciana Valdivieso, y presidido actualmente por Víctor Arias Aroca que, con la coordinación de Vladimir Zambrano y Nefy Lara, ha logrado un convenio de ayuda mutua con la Universidad Laica Eloy Alfaro de Manabí (ULEAM) a través de su Escuela de Arqueología, dirigida por Andrés Galarza; Erick Bojorque, decano de la Facultad de Artes y Humanidades; y con la venia del rector, Marco Zambrano, para organizar el Simposio Internacional por los 500 años de la Balsa Manteña, los días 6 y 7 de octubre de 2026.

El evento ha despertado gran interés entre investigadores. Joselías Sánchez es uno de los primeros historiadores locales en hablar del encuentro con la balsa. Lo hizo el año 2010, en la revista Ciberalfaro.
Hasta el momento ya han confirmado su asistencia a este cónclave internacional de historia, en calidad de conferencistas magistrales, los arqueólogos: Dr. James Zeidler y Jonathan Damp; norteamericanos; Dr. Daniel Schávelzon, de Argentina; Dr. Richard Lunnis, de Inglaterra; Valentina Martínez, profesora de la Atlantic University, de California, EEUU; y los ecuatorianos doctor Florencio Delgado y Stefan Bohórquez, PhD; además de otros historiadores, arqueólogos e investigadores que han mostrado su interés por participar en este evento de nivel internacional que por primera vez se realiza en el sitio de los hechos históricos, para esclarecer y precisar el origen de la balsa manteña y contribuir a su correcta representación e interpretación histórica en los museos del mundo.
Habrá, además, ponentes y debatientes nacionales que han preparado conferencias del más alto nivel y sus nombres se indicarán más adelante.
FUENTE: El relato que antecede, más las fotografías adjuntas, llegaron a REVISTA DE MANABÍ mediante correo remitido por Víctor Arias Aroca, presidente actual del Comité Cívico de la Memoria Histórica de Manta.
