Nueva entrega de los conocimientos y recomendaciones que cada semana aporta una experta sexóloga a quienes leen REVISTA DE MANABÍ.

Autora: Lissette Crofford Vera*, MSc

El comportamiento sexual de los seres humanos tiende a cambiar con el paso del tiempo y deja de ser lineal. Con las nuevas expectativas nacidas de la experiencia, hay una transformación sensorial que se manifiesta de formas diversas. Lo que nos fascinaba hace una década, hoy apenas nos divierte. 

Explorar nuevas conductas para disfrutar nuestra intimidad dejó de ser un tabú para convertirse en una necesidad y salir de la monotonía. Por ejemplo, hoy, los juguetes para estimulación sexual son considerados una herramienta para redescubrir nuestros verdaderos deseos y complacerlos en la medida y forma que corresponda.

Según estadísticas consultadas recientemente, más del 52 % de las mujeres usan juguetes sexuales; de ellas, un 40 % son usuarias heterosexuales, mientras que un 60 % son bisexuales y lesbianas. En comparación, la cantidad de hombres usuarios de tales juguetes ha experimentado un incrementando anual de un 30 %.

No se trata de reemplazar a nadie en la cama, ni alinearse con modas o tendencias. El verdadero propósito es que, con el paso del tiempo, nuestra sexualidad sea mejor y más satisfactoria. Los juguetes sexuales son herramientas para explorar nuestro cuerpo y auto conocernos lo suficientemente bien para poder derribar mitos y abrir la mente a nuevas experiencias.

Esos juguetes están diseñados para estimular diferentes áreas del cuerpo y así experimentar sensaciones más intensas y placenteras. Además, con ellos hay la posibilidad de explorar nuestros propios deseos y límites, descubriendo lo que nos gusta o desagrada.

En la terapia sexual son muy utilizados para fortalecer el suelo pélvico y ayudar a superar la disforia de género. Asimismo, son de gran beneficio en pacientes con discapacidad o movilidad reducida, en disfunciones sexuales como deseo sexual hipoactivo, anorgasmia, disfunción eréctil y otros más.

En el momento actual el mercado ofrece una amplia gama de juguetes sexuales, incluyendo dildos, vibradores, anillos y arneses, ideales para explorar nuevas sensaciones según las preferencias individuales. El uso de estos productos, para que sea seguro, debe hacérselo con gran responsabilidad y cuidado, recordando que cualquier experiencia en pareja requiere siempre de un consentimiento mutuo.

Descubrir el mundo de los juguetes sexuales es abrir la puerta a una vida más plena, saludable y feliz. No permitamos que los viejos tabúes impidan explorar el mapa de nuestro propio placer. Atrevámonos a salir de la rutina, liberándonos del estrés y encendiendo la pasión cómplice con la pareja.

El placer enriquece la sensorialidad personal y contribuye a la satisfacción de la pareja en la intimidad. ¡Pruébenlo!

Referencias

Alves, R. D. (2023). La Sexualidad Femenina y los Usos de Juguetes Sexuales. Universidade Federal do Triângulo Mineiro (UFTM), Uberaba, MG, Brasil., 138-157.

Hoz, F. J. (2025). Prevalencia y caracterización del uso de juguetes eróticos en mujeres. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecologia, vol.76 no.3 .

Pharentood, P. (2026). Juguetes eroticos. Obtenido de Sexo, placer y disfuncion sexual: https://www.plannedparenthood.org/es/temas-de-salud/sexo-placer/sexo-y-placer/juguetes-sexuales

* Lissette Crofford Vera, obstetra por la Universidad de Guayaquil y magister en sexología por la Universidad de Cuenca (Azuay). Trabaja en el área de Obstetricia del Hospital Rodríguez Zambrano de Manta. Fue docente de la carrera Técnico en Atención Primaria de Salud en Guayaquil y se inició como obstetra profesional en el Hospital Divina Providencia de San Lorenzo, Esmeraldas. Tiene formación de post grado en especialidades de medicina sexual y técnicas de sexología; sexualidad en la tercera edad; erotismo y estímulos sexuales; educación sexual y neurobiología del amor; terapia en pareja; y psicoterapia sexual y de pareja. Medio de contacto: doc25.liss@gmail.com