Lo que sigue a continuación es otro aporte de orientación sexual a cargo de una especialista en pleno ejercicio de su profesión. Esta contribución espontánea -iniciada en los últimos meses del año 2025- es ofrecida, una vez por semana, expresamente a quienes leen REVISTA DE MANABÍ.
Autoría: Lissette Crofford Vera*, MSc

“La sexualidad es como el fuego. Sin ella no habríamos sobrevivido como especies. Somos indiscutiblemente seres sexuados y seres sexuales. Nos permite reproducirnos, nos permite dar afecto, tener placer y expresarnos porque somos humanos. Pero si no tengo o si no sé hacer uso de la información, me puedo quemar… Si no me protejo, puedo contraer infecciones o concebir un embarazo no planificado.” (Cuaderno Metodológico/Proyecto de vida MSP Ecuador)
A lo largo de los años, el relevo generacional de los millennials (generación Y), la generación Z, y más recientemente la generación alfa, ha transformado la perspectiva sobre la sexualidad, consolidando un enfoque más liberal y autónomo.
Al respecto, un estudio de Twenge et al. (2015) sobre la evolución del comportamiento y las actitudes sexuales, reportó que las nuevas generaciones muestran una postura marcadamente permisiva. Esto se traduce en una mayor aceptación de las relaciones sexuales prematrimoniales, la exploración de nuevas prácticas eróticas, la apertura hacia los vínculos afectivo-sexuales entre personas del mismo sexo y la integración del placer digital a través de diversas plataformas.
Sin importar el medio a través del que consiguen la información, es contundente conocer que la sexualidad en la adolescencia trae consigo cambios hormonales, conductas inestables y emociones fluctuantes. Vivir esta etapa de manera cotidiana sitúa a los jóvenes a un estado de mayor vulnerabilidad, haciéndolos mucho más sensibles a la presión de su entorno social.
Las conductas sexuales de riesgo y pornografía son el resultado de que la información recibida no es veraz ni fidedigna. Por tanto, no se recibe una educación sexual formal, sino una con contenido inadecuado y de discriminación.
La sexualidad de los adolescentes esta mediatizada por las redes sociales, el cine, la publicidad, sugerencias de los amigos y algunas otras plataformas digitales; lo que se atribuye a que sea más estimulante, desinformada e impulsiva.
La sexualidad responsable es el conjunto de decisiones informadas, comportamientos y actitudes orientados al bienestar propio y el de los demás. El objetivo es el autocuidado, proteger la salud física y mental y el uso correcto de algún método de planificación familiar para evitar embrazo y enfermedades de transmisión sexual. Aprender a valorarse es parte de la autoestima
Pilares fundamentales de la sexualidad responsable
- Información veraz: conocer sobre el cuerpo humano, sus partes anatómicas; su sexualidad, como funciona, y los métodos de planificación familiar.
- Comunicación abierta: alejarse de mitos y estigmas sociales venidos desde edades muy tempranas.
- Derechos reproductivos: la libertad de decidir, planificar cuantos hijos desea y la elección del método de planificación familiar.
Los adolescentes, y cualquier persona con una vida sexual activa, deben mantener esa expresión corporal de manera responsable. Esto incluye cuidar las relaciones afectivas y los sentimientos vinculados a esta facultad humana. Una sexualidad saludable se vive, se disfruta y se comparte de forma responsable y placentera.
Referencias
Como se vive su sexualidad? (11 de 2022). Obtenido de Luisa Gonzalez: https://www.gaceta.unam.mx/como-viven-su-sexualidad/
conectados, C. (2026). Cómo viven los adolescentes la sexualidad en Internet? . Obtenido de https://www.contigoconectados.com/post_adolescentes/como-viven-los-adolescentes-la-sexualidad-en-internet/
Francisca Corona, F. D. (2024). Abordaje de la sexualidad en la adolescencia. Revista Médica Clínica Las Condes, pagina 4- 124.
* Lissette Crofford Vera, obstetra por la Universidad de Guayaquil y magister en sexología por la Universidad de Cuenca (Azuay). Trabaja en el área de Obstetricia del Hospital Rodríguez Zambrano de Manta. Fue docente de la carrera Técnico en Atención Primaria de Salud en Guayaquil y se inició como obstetra profesional en el Hospital Divina Providencia de San Lorenzo, Esmeraldas. Tiene formación de post grado en especialidades de medicina sexual y técnicas de sexología; sexualidad en la tercera edad; erotismo y estímulos sexuales; educación sexual y neurobiología del amor; terapia en pareja; y psicoterapia sexual y de pareja. Medio de contacto: doc25.liss@gmail.com
