Las playas que el Océano Pacífico moja eternamente con sus olas al pie de la ciudad de Manta (Ecuador) y a las que suelen concurrir con frecuencia miles de personas para contemplar el horizonte majestuoso, broncearse con la luz solar o recrearse con las olas, están hoy completamente vedadas al público a consecuencia de la Emergencia Sanitaria oficial impuesta para contener la transmisión vertiginosa del coronavirus y su letal covid-19.