Candidato republicano

Las nominaciones de los candidatos de los partidos demócrata y republicano en los Estados Unidos de América del Norte, se ponen cada día más candentes e interesantes. En las elecciones pasadas, la primera en la historia americana que un afro descendiente, Barak Obama, ganó la nominación demócrata y el segundo lugar una candidata blanca, a muchos les parecía impensable esa posibilidad; pero se dio, no una sola vez, se repitió por un segundo tiempo.

Un país tan permisible y tan abierto a corrientes libertarias, a movimientos democráticos que muchos, muchísimos han abusado. Una nación que acoge a los llamados progresistas (Así se autodenominan los del Río Grande hacia abajo, fundamentalistas que también se hacen llamar socialistas del siglo XXI). Un país en donde está concentrado el poder económico del mundo, que muchos llaman el imperio y que -según esos- nos ha tratado de avasallar; nos está dando muestra de radicalismo, de fundamentalismo, también. No hay otra explicación para que un candidato de extrema derecha, Donald Trump, xenófobo, frontal, irreverente, esté entre los candidatos con mayor opción para lograr la candidatura oficial de los republicanos a la presidencia del gran territorio americano.

Indudablemente los colonos blancos y muchos de origen latino y de otras latitudes se han cansado del irrespeto a esa libertad propia de pensadores aperturistas a las nuevas corrientes ideológicas. Es que los migrantes quieren y exigen que sus tradiciones, su cultura, su forma de pensar y actuar se imponga en casa ajena, cuando la norma es que todos deben adaptarse al país que da la oportunidad de obtener una mejor forma de vida, sin romper el orden constituido de los lugareños.

Algunos se permiten emitir comentarios ásperos que hieren el tímpano político por la forma irónica con que los plantean. Y somos tan ingenuos con nosotros mismos, que nos dan en la boca con el puño cerrado, sabiendo que son los mayores coránicos y que solo es válida su verdad y que sus edictos deben ser aceptados con total sometimiento de parte de fanáticos o dogmáticos.

Es importante resaltar de ese probable candidato del ala conservadora de los gringos, que en ningún momento ha andado con rodeos, o con mentiras, de tal manera que los electores en general tienen la oportunidad de escoger lo que más les conviene desde el inicio. Más tarde no lo lamentaran, ni dirán que fueron engañados ingenuamente, y eso que muchos del ala recalcitrante de los republicanos lo repudian y, así mismo, una cantidad grande de sus allegados están de acuerdo con su estilo. Los resultados nos hablan de que son más, muchos más, los que apoyan a ese candidato.

Opinión de José Ramón Moreira Aliatis, empresario, ingeniero comercial y periodista (ing.jrma@hotmail.com). MANTA, 03 de marzo de 2016.