Olga Fátima Risco Intriago no es un personaje público, pero con su ya fallecido esposo, Ángel María Zambrano, formaron una familia honorable de cuyos numerosos miembros algunos han abrazado el servicio social como medio de sustento personal y contribución al desarrollo del país, destacándose por tanto entre los ciudadanos de su generación pertenecientes a la comunidad de la cual son parte. Unos son educadores del nivel básico; otros, productores agropecuarios; algunos, emprendedores del transporte terrestre; unos más, técnicos en diversas disciplinas. Y no falta un abogado que asesora al Concejo cantonal de Chone y es además un líder comunitario reconocido por sus logros en el ámbito del buen vivir.

Pero todo eso, con ser bastante, no agota los méritos de matrona admirable que la adornan al completar sus 80 años de vida. Porque Olga Fátima ha sido siempre una mujer de carácter, trabajadora, honesta, sensible y solidaria. Durante la niñez ayudó a sus padres, doña Bertha Luciana Intriago Cedeño y don Héctor Malaquías Risco Ponce, en la crianza de los hermanos menores (José, Ruth y Cena del Rosario) y en el mantenimiento de la casa familiar. Al contraer matrimonio asumió decidida y con gusto la tarea de manejar la casa de una finca patrimonial productiva, siendo ella además la responsable de criar los animales domésticos de corral. Una tarea fatigosa y titánica en la época cuando las casas se alumbraban con candiles de keroseno, las vías eran senderos tortuosos y no se conocían la televisión, la internet, los satélites, ni los teléfonos móviles.

El peso de los años y el trabajo duro eclipsaron su talante festivo, además de obligarla a movilizarse en una silla rodante. Pese a eso, conserva su lozanía y la firmeza de su cuerpo libre de arrugas. Antes ella era el soporte y ayuda para los suyos, ahora es al revés, pero sin perder la gracia y el carácter de una mujer sencilla, siempre dispuesta a sacrificarse por los que ella aprecia.

Con semejante currículo, es más que justa la celebración que sus descendientes organizaron para conmemorar el aniversario 80 de esta dama modelo. Ocurrió el sábado 02 de julio en el Salón de Actos Eulices Figueroa Celorio, de la Unión Nacional de Educadores (UNE), núcleo cantonal de Chone, la ciudad donde nació y vive la homenajeada. Fue una noche vibrante, con serenatas y baile, que permitió estrechar más los lazos familiares y acumular energía para la prolongación de la existencia. Los concurrentes colmaron con regalos, abrazos y buenos augurios a doña Olga Fátima, que complacida respondió a todos con una sonrisa amplia y generosa.

El ofrecimiento del acto lo hizo su hijo mayor, Exipión, productor agropecuario y abogado, quien esbozó una sentida semblanza de su madre y transmitió grande afecto a toda la familia. Motivados por la ocasión, otros familiares también expresaron sus pensamientos, como fue el caso de la hija menor de la cumpleañera, Olga María, y de la nieta Gabriela Loor Zambrano.

La celebración también sirvió para el reencuentro de la homenajeada con sus cuatro hermanos: Héctor José, Rosa Ruth, Cena del Rosario y Rubén Antonio, el benjamín de esta prole y quien viajó desde Quito, donde reside, para congratular a su hermana mayor. Los tres primeros se desplazaron desde Manta, su ciudad de residencia.

MANTA, 07 de julio de 2016.